En lugar de informar a los dongria kondh sobre sus planes, Vedanta Resources, junto a Finsbury (su empresa de relaciones públicas) y a CO3 (su consultora de responsabilidad social corporativa), ha emprendido una campaña de marketing contra los esfuerzos de este pueblo por detener la mina. Gran parte de este material es una manipulación, otra parte es completamente falsa. Exponemos a continuación algunas de las afirmaciones hechas por Vedanta y por otros.
La afirmación de Vedanta: Los proyectos de Vedanta ya han generado una “manera sostenible para ganarse la vida en la comunidad”.

Los hechos: Las personas afectadas por la refinería de Vedanta cuentan a Survival que la vida se volvió mucho más dura cuando llegó la empresa. Un equipo de expertos nombrado por el Gobierno dijo que “la pérdida de tierra, la cercanía a elementos contaminantes y la imposibilidad de acceder a puestos de trabajo… ha dejado a estas personas en una difícil situación”.
La afirmación de Vedanta: “El aluminio: el metal verde – el único sustituto de la madera para salvar nuestros bosques y nuestro planeta”.
Los hechos: Vedanta ya ha talado árboles para hacer hueco a la infraestructura que rodea a la mina. El equipo de expertos nombrado por el Gobierno de la India informó de que “los efectos de la tala de árboles y de las capas superiores de la tierra para la continuidad del hábitat natural en el lugar de la mina va a ser irreparable, y no puede ser tratado como algo nominal”.
La afirmación de Vedanta: Vedanta ha recibido el premio Golden Peacock por su gestión medioambiental.
Los hechos: La refinería de aluminio de Vedanta en la base de las colinas de Niyamgiri se ha saltado la normativa medioambiental durante años, tal y como han documentado los inspectores gubernamentales, describiendo las emisiones de la refinería como “continuas” y “alarmantes”. Vedanta comenzó a ampliar la refinería sin tener la licencia medioambiental para hacerlo. A pesar de que los inspectores gubernamentales les ordenaron que parasen, la ampliación y la contaminación continúan.
La afirmación de Vedanta: La comunidad dongria kondh más próxima está a 12 kilómetros de la mina.
Los hechos: Hay más de 60 comunidades dongria dentro de este radio de 12 km, así como muchas otras comunidades de otros pueblos indígenas y de habitantes de la zona. El propio informe de impacto ambiental de Vedanta acerca del proyecto minero declara: “Se espera que el proyecto de construcción minero provoque que algunas personas (el número exacto se conocerá tras ser enumeradas) pierdan su tierra parcial o completamente”. Según este mismo documento, cuatro comunidades dongria están dentro de la actual zona de concesión de la mina.
Descarga el mapa de las comunidades dongria kondh en Niyamgiri – Archivo de Google Earth
La afirmación de Vedanta: El Tribunal Supremo de la India ha aceptado que la comunidad local (incluidos los dongria kondh) ha sido consultada adecuadamente “y que la mayoría apoyaba la mina”.
Los hechos: El Tribunal Supremo de la India nunca ha fallado sobre este asunto, a pesar de que su grupo asesor de expertos hizo una recomendación específica en contra de la minería en Niyamgiri. Survival ha pedido a Vedanta en numerosas ocasiones las pruebas que demuestran que han consultado a los dongria adecuadamente, pero no ha recibido ninguna. Survival se ha quejado sobre este asunto ante la OCDE, quien está investigando a Vedanta en la actualidad. Los dongria kondh organizan manifestaciones, bastante numerosas, de forma regular contra Vedanta.

La afirmación de Vedanta: Un colaborador anónimo de Youtube, “crazyjunjohn”, publicó vídeos protagonizados por dongrias donde dicen que apoyan sin reservas la mina de Vedanta.
Los hechos: Uno de los dongrias entrevistados era Sahadev Kadraka (que aparece en el anterior vídeo). Le dijo a Survival que tres hombres de Vedanta vinieron a su comunidad con ropa gratis y prometiendo más regalos para la comunidad si Sahadev aceptaba decir ante la cámara que apoyaba la mina. Declaró a Survival: “En mi corazón nunca he apoyado a Vedanta”. Lee el relato de Sahadev sobre lo ocurrido.
La afirmación de Vedanta: Vedanta llevó a ocho hombres dongria a la cercana mina de bauxita de Panchpatmali. Éstos pudieron comprobar los “impactos positivos” de la mina en el bosque, el agua y sus medios de vida.
Los hechos: La mina Panchpatmali ocupa alrededor de 160 hectáreas de tierra que anteriormente era un bosque. Uno de los hombres que Vedanta llevó allí declaró posteriormente: “Allí no hay plantas silvestres. No podemos dejar que esto le ocurra a Niyamgiri”. En las comunidades que rodean Panchpatmali, la gente se queja de que los arroyos se han secado y de que la mina los ha contaminado. Los granjeros dicen que sus arrozales se han visto afectados y que el agua contaminada ha enfermado a su ganado.
Descarga un mapa de la mina Panchpatmali – Archivo de Google Earth
La afirmación de Vedanta: Vedanta está “comprometida con la protección de la forma de vida de los dongria, de su cultura, sus necesidades y aspiraciones, porque caminamos junto a ellos, codo con codo”.
Los hechos: Los dongria se están manifestando de forma regular desde que conocieron los planes mineros de Vedanta. A pesar de ello, Vedanta nunca ha reconocido o ha dado respuesta a estas manifestaciones. La montaña que Vedanta quiere minar es sagrada para los dongria, es su dios supremo, Niyam Raja. La empresa nunca se ha ocupado de este asunto porque no tiene respuesta: la mina de Vedanta destruirá al dios de los dongria.
La afirmación de Vedanta: Vedanta gestiona proyectos que generan ingresos para los pueblos indígenas de la zona, como el cultivo de fresas, y tiene el compromiso de ayudar a los pueblos indígenas.
Los hechos: Un hombre dongria declaró a Survival: “No queremos que la empresa nos dé dinero o que nos facilite educación o medicinas. No queremos que la empresa construya la mina o que nos dé ningún tipo de ayuda. No queremos esta ‘vida de ciudad’. No queremos motocicletas. Si el Gobierno quiere desarrollo para nuestro pueblo, que hable con nosotros. Pero no la empresa. No queremos nada de la empresa”. Cuando Vedanta regaló saris a las mujeres de una comunidad, los quemaron.