La minería amenaza a un pueblo indígena de Filipinas
Los palawanes viven en el sur de la isla Palawan, en Filipinas.
La llegada de miles de nuevos colonos y un gran impulso a la minería por parte del Gobierno filipino suponen una grave amenaza a este pueblo indígena.
En Palawan, la minería ya ha asolado bosques y lugares sagrados, provocado inundaciones y que los ríos y territorios de cultivo se hayan llenado de lodo, así como la destrucción de lugares sagrados.
![]() |
| El impacto de la minería del níquel en la concesión de Rio Tuba Nickel Mining Corporation (RTNMC). © Dario Novellino |
Rolando Punoi, un tagbanua de Sitio Lamane, describió así el impacto de la minería en su tierra: “Ahora vemos a empresas mineras yendo de un lado a otro de nuestro bosque, agujereando el suelo, talando los árboles, destruyendo las cuencas de nuestros ríos y contaminando el agua que bebemos”.
La empresa MacroAsia, propiedad del multimillonario Lucio Tan, proyecta minar en la tierra ancestral de los palawanes aislados que viven en torno al monte Gantong y la cordillera Mantalingahan.
Estas comunidades son especialmente vulnerables y no sobrevivirán a la pérdida de su tierra.
La empresa Toledo Mining Corporation, con sede en Londres, ha invertido fuertemente en un proyecto de lateritas niquelíferas que también amenaza la tierra de los palawanes.
Otra empresa, la Rio Tuba Nickel Mining Corporation, proyecta minar en la cordillera Bulanjao, en el extremo sur de la isla, una zona de densos bosques que proporciona fuentes de agua vitales tanto para las comunidades indígenas como para los colonos.
La carretera de la empresa ya está de hecho causando daños medioambientales graves: desplazamientos de tierra, erosión del suelo y deforestación de las cuencas de los ríos.
Al amparo de una iniciativa del gobierno provincial, se han plantado en Palawan muchos miles de hectáreas de palma de aceite y otros cultivos para la obtención de biocombustibles.
Esto está teniendo un efecto devastador en la biodiversidad de la región y limita el acceso de la gente a sus recursos naturales habituales.
El Gobierno de Filipinas también está retrasando la puesta en marcha de la Indigenous People’s Rights Act (IPRA, Ley de los derechos de los pueblos indígenas), que permitiría la identificación, delineación y reconocimiento de la tierra indígena. Los proyectos mineros en la isla Palawan violan claramente ésta y otras leyes filipinas.