La tala y las plantaciones de palma de aceite destruyen su selva
Los indígenas cazadores-recolectores penan de Sarawak, en la parte malasia de la isla de Borneo, están luchando para detener la destrucción de lo que queda de sus selvas y su modo de vida.
Los derechos territoriales de los penan no están reconocidos y sus selvas están siendo deforestadas por las madereras, las plantaciones de palma de aceite y las presas hidroeléctricas, privándoles de sus medios de supervivencia.
En 2008, se filtró en Internet un documento que revelaba los planes del Gobierno de Sarawak de construir una serie de 12 nuevas presas hidroeléctricas que inundarían muchas comunidades penan y de otros indígenas.

La primera de ellas, la presa de Murum, ya se está construyendo. Su contrato inicial fue concedido a la polémica empresa estatal de China “China Three Gorges Project Corporation”.
Los ingenieros chinos están trabajando sobre el terreno, están explosionando colinas y a los penan de seis comunidades se les ha dicho que deben trasladarse a las áreas de reasentamiento del Gobierno.
Las presas van a producir mucha más electricidad de la que requiere Sarawak.
Con la pérdida de sus tierras, los penan temen acabar perdiendo su independencia. Saben que otros penan que han sido reasentados para dejar paso a la presa de Bakum no pueden cazar ni recolectar y que encuentran muy difícil cultivar suficiente alimento en los pequeños pedazos de terreno que les han dejado. Los penan reasentados también pasan apuros para pagar el recibo de la luz y del agua en sus casas construidas por el Gobierno.