Información de contexto

Sudeste de Camerún

La creación de áreas protegidas en el sudeste de Camerún ha arrebatado progresivamente a los “pigmeos" bakas la posibilidad de acceder a sus tierras ancestrales. Con frecuencia son acosados, arrestados e incluso torturados por los guardas forestales y los militares que los acompañan.




Una historia de robo de tierras

Hombre baka, Camerún.
Hombre baka, Camerún.

© Survival International

En el sudeste de Camerún gran parte de la tierra ancestral de los bakas ha sido destinada a la creación de parques nacionales (Boumba Bek, Nki y Lobeke) o adjudicada a empresas de safaris de caza. Los bakas han sido despojados de todos los derechos que tenían sobre ella.

Teóricamente los bakas tienen permiso para entrar en determinadas zonas del parque, pero en la práctica los guardabosques no lo tienen en cuenta.

El bosque solía ser para los bakas, pero ya no. Nos movíamos por el bosque según las estaciones, pero ahora tenemos miedo. ¿Cómo pueden prohibirnos ir al bosque? No sabemos vivir de otra manera. Nos golpean y matan y nos fuerzan a huir al Congo.

hombre baka

Tortura y abuso

En algunas áreas la situación es aún peor. Los guardabosques y los soldados que los acompañan continuamente arrestan, extorsionan, acosan e incluso torturan a los hombres y mujeres bakas. Muchas comunidades han denunciado muertes provocadas por el trato recibido por los guardas.

Un funcionario del Gobierno ha admitido abiertamente que la tortura, no solo es aceptable, sino necesaria en la lucha contra la caza furtiva.

Hombre baka, Camerún.
Hombre baka, Camerún.

© Survival International

Los guardabosques empezaron a golpearnos con sus machetes, desde el amanecer hasta el atardecer de aquel día. Por todo mi cuerpo. Trajeron a otros al poblado y los obligaron a sentarse afuera y mirar al sol, amenazándolos si bajaban sus cabezas.
Nos hicieron llevar sus pertenencias a la base de WWF. Y allí es donde casi perdemos la vida por sus palizas. Después de aquello no podíamos caminar. Toda nuestra fuerza iba destinada a no morir allí, en la carretera.

Martial (pseudónimo), hombre baka

Los guardas forestales atacaron a esta mujer con gas pimienta y destruyeron sus ollas.
Los guardas forestales atacaron a esta mujer con gas pimienta y destruyeron sus ollas.

© Survival International

Nos cruzamos con la patrulla antifurtivos en una carretera principal. Querían conseguir información torturándonos. Golpearon a una mujer embarazada con un machete. Me tiraron y caí al suelo. Nos hicieron arrastrarnos de rodillas durante un largo trayecto. Nos hicieron correr mientras nos perseguían en sus motos durante más de un kilómetro.

Modala (pseudónimo), hombre baka

Sin tierra y sufriendo

Forzados a salir de la selva, muchas comunidades denuncian un considerable empeoramiento de su salud. Cerca de las carreteras, donde se ven obligadas a vivir, están más expuestas a la malaria y otras enfermedades.

Los bakas ya no pueden recolectar las plantas medicinales que necesitan para mantenerse sanos y se ven obligados a depender de alimentos con un bajo contenido nutricional. El alcoholismo se dispara.

Ahora enfermamos porque por el cambio en nuestra dieta. A nuestra piel no le gusta el sol y la vida aquí. En el bosque estamos sanos y engordamos. Ahora ninguno tenemos músculos, todos parecemos enfermos. Nos vemos obligados a beber para olvidar nuestros problemas.

Mbaya Gaston (pseudónimo), hombre baka

¿Cómo puedes ayudar?

Para equipar a sus patrullas “antifurtivos” el Gobierno de Camerún depende de poderosas organizaciones conservacionistas, entre ellas el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF).

Por favor, escribe a WWF y pídeles que su trabajo en Camerún no contribuya a la persecución de los bakas.







Volver a Los parques necesitan a los indígenas.

*Campaña ‘El progreso puede matar’

Mantente informado/a

Alertas RSS de Survival

Por e-mail