El desplazamiento y la discriminación destrozan a los habitantes de la selva
Los pueblos de la selva del África central han vivido de la caza y la recolección desde hace milenios. Pero en las últimas décadas sus tierras ancestrales han sufrido la devastación causada por la tala, la guerra y la invasión de agricultores.
Debido a la expansión de zonas protegidas como respuesta a estos problemas, su subsistencia se ha hecho cada vez más difícil y su fuerte vínculo con su selva está amenazado.
Una de las causas principales de los problemas a los que se enfrentan los pueblos de la selva es el racismo.
Muchas veces las comunidades vecinas, empresas y organizaciones internacionales que valoran el liderazgo fuerte (y masculino) no respetan sus estructuras sociales igualitarias.
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| Indígenas pigmeos, África Central © Salomé/Survival |
Antes, otras sociedades valoraban y respetaban la conexión profunda de estos pueblos indígenas con su selva, pero ahora se burlan de ella.
Muchas comunidades agricultoras y ganaderas en la región consideran a los pueblos de la selva, que no tienen ni tierra ni ganado, “atrasados”, “empobrecidos” o “inferiores” y muchas veces los tratan como “intocables”.
En un intento de hacer disminuir los conflictos étnicos, varios gobiernos africanos como en Ruanda y la RDC, han abogado por una noción de la nación como “un pueblo”, negando categóricamente el estatus “indígena” a los pueblos pigmeos y negándose a reconocer sus necesidades únicas.
Los pueblos pigmeos están muy mal representados en todos los niveles del gobierno de los países donde viven.
Su bajo estatus y la falta de representación les hace muy difícil defender sus tierras, y los codiciados recursos dentro de ellas , frente a los forasteros.
En agosto de 2008 casi 100 pigmeos fueron liberados de la esclavitud en la RDC. Casi la mitad de ellos descendían de familias que habían estado esclavizadas desde hacía generaciones.
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| © Salomé/Survival |
Este trato tiene su origen en la noción de que los pigmeos son personas de estatus más bajo, que pueden ser “posesiones” de sus “dueños”.
El trabajo forzado en campos agrícolas es una realidad común para muchos pigmeos desplazados, quienes son muy vulnerables sin tierra ni representación y que cuentan con poca simpatía y apoyo.
Normalmente los sueldos de los pigmeos son más bajos en toda la región.