Organismos donantes anuncian investigación sobre la expulsión de pueblos indígenas en Etiopía 23 junio 2014

"Excavadoras despejando la tierra mursi en el Parque Nacional de Mago, donde las comunidades están siendo expulsadas de sus tierras para dar paso a plantaciones de azúcar."
"Excavadoras despejando la tierra mursi en el Parque Nacional de Mago, donde las comunidades están siendo expulsadas de sus tierras para dar paso a plantaciones de azúcar."

© E. Lafforgue/Survival

Representantes de algunos de los mayores donantes de ayuda a Etiopía han anunciado que enviarán a un equipo al suroeste del país para investigar las reiteradas denuncias de violaciones de derechos humanos entre los pueblos indígenas de la región.

Survival International, el movimiento global por la defensa de los derechos de los pueblos indígenas y tribales, ha mostrado cómo los indígenas del valle del Bajo Omo están siendo perseguidos y acosados para forzarles a abandonar sus tierras y dar paso a plantaciones de algodón, palma de aceite y caña de azúcar.

Muchas otras organizaciones han publicado informes similares.

Las plantaciones serán posibles gracias a la presa hidroeléctrica Gibe III, que ya es objeto de airadas polémicas.

La presa, que está cerca de ser terminada, tendrá un tremendo impacto en los medios de vida de 500.000 indígenas, incluidos aquellos que viven alrededor del lago Turkana en Kenia.

También se prevé que tenga consecuencias medioambientales catastróficas en la región, la cual engloba lugares reconocidos como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO a ambos lados de la frontera.

Survival y otras ONG han denunciado en repetidas ocasiones la expulsión de cientos de indígenas bodis y kwegus, y continúan recibiendo informaciones de que personas están siendo intimidadas para dejar sus tierras e ir a campos de reasentamiento.

© E. Lafforgue/Survival

El Gobierno etíope en ningún momento ha pedido ni obtenido el consentimiento libre, previo e informado por parte de los pueblos indígenas para abandonar sus tierras, en contradicción con las directrices de reasentamiento marcadas por el Grupo de Ayuda al Desarrollo (DAG por sus siglas en inglés), un consorcio formado por los mayores donantes de ayuda a Etiopía, entre los que se encuentran EEUU, Reino Unido, Alemania y el Banco Mundial.

DAG proporciona una considerable asistencia financiera a la administración local responsable de las expulsiones forzosas.

DAG ha decidido volver al Bajo Omo a lo largo de este año para investigar la situación, a pesar de que las expulsiones continúan tras las previas visitas de los donantes, cuyas conclusiones a menudo no han sido publicadas.

La decisión se produce a raíz de las crecientes preocupaciones a escala global. Eurodiputados de Italia, Alemania y Reino Unido han formulado preguntas ante el Parlamento Europeo y diputados del Reino Unido y Alemania han manifestado su preocupación a varios ministerios. Además, algunas preguntas parlamentarias se han formulado en Reino Unido.

En febrero, el Congreso de los EE.UU. estableció que el dinero de los contribuyentes americanos no fuese a parar a la financiación de reasentamientos forzosos en el Bajo Omo.

Tras una demanda por parte de Amigos del Lago Turkana, los tribunales keniatas establecieron que el Gobierno de Kenia está obligado a publicar toda la información sobre los acuerdos alcanzados con Etiopía para la compra de electricidad que genere la presa Gibe III.

A principios de año, un informe de la UNESCO recomendaba que el Lago Turkana fuese inscrito en la lista de Patrimonios de la Humanidad en Peligro.

 

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