Una tribu amazónica bloquea una línea de ferrocarril para protestar contra una gran minera

Es la primera vez que los awás realizan una protesta de este tipo por iniciativa propia.
Es la primera vez que los awás realizan una protesta de este tipo por iniciativa propia.

© Survival

El pasado 11 de junio un nutrido grupo de familias awás bloquearon una vía ferroviaria, propiedad de la empresa minera Vale, que transcurre cerca de su territorio en la parte oriental de la Amazonia.

La empresa ha decidido ampliar la línea de ferrocarril, pero los awás dicen que la expansión incrementará el número y el tamaño de los trenes que transportan mineral de hierro de la mina de Carajás al puerto de São Luis, y que esto les dificultará la caza para su sustento.

Carajás es la mina de hierro a cielo abierto más grande del mundo. Para transportar el mineral de hierro se utilizan trenes de más de tres kilómetros de longitud que circulan a toda velocidad cerca del territorio de los awás.

Los indígenas reclamaban una reunión con la empresa y con FUNAI, el departamento de asuntos indígenas del Gobierno de Brasil, para que se escuchen sus demandas y se respeten sus derechos.

Con una longitud de 300 vagones, el tren de Carajás figura entre los más largos del mundo y perturba gravemente a los animales de los que dependen los awás para alimentarse.
Con una longitud de 300 vagones, el tren de Carajás figura entre los más largos del mundo y perturba gravemente a los animales de los que dependen los awás para alimentarse.

© Screenshot

Tras reunirse con representantes de Vale el pasado 15 de junio, los awás aceptaron suspender el bloqueo con la condición de que la empresa cumpla el acuerdo de mitigar los impactos en la selva de los indígenas.

Es la primera vez que los awás bloquean el ferrocarril por iniciativa propia y refleja su firme decisión de responsabilizar a Vale de lo que suceda.

En abril de 2014, una campaña internacional de Survival logró presionar al Gobierno brasileño para expulsar a madereros y colonos ilegales que habían destruido más del 30% de su territorio central.

Sin embargo, los awás siguen siendo uno de los pueblos indígenas más vulnerables del planeta. Alrededor de un centenar viven aislados y son sumamente vulnerables a las enfermedades traídas del exterior, frente a las que no tienen inmunidad.

El año pasado varios incendios, posiblemente provocados por madereros, devastaron un territorio awá donde habita el grupo más numeroso de miembros aislados de la tribu.