Perú: asesinada la última hablante de una lengua indígena amazónica

Rosa Andrade era la última hablante de la lengua resígaro
Rosa Andrade era la última hablante de la lengua resígaro

© Alberto Chirif

La última hablante de la lengua resígaro ha sido asesinada en Perú. Su cuerpo sin vida fue hallado decapitado en su hogar, en la Amazonia peruana.

Rosa Andrade, de 67 años, vivía con el pueblo indígena ocaina al que pertenecía su padre; su madre provenía del pueblo indígena resígaro.

Las tribus ocaina y resígaro fueron víctimas de la fiebre del caucho, que comenzó a principios del siglo XIX. Decenas de miles de indígenas fueron esclavizados por los intentos de los barones del caucho de extraer este material de la Amazonia. Muchos indígenas perdieron la vida exhaustos, fueron violentamente asesinados o murieron por enfermedades como la gripe y el sarampión frente a las que no tenían inmunidad.

La tribu resígaro resultó aniquilada, y Rosa y su hermano se convirtieron en los últimos hablantes de la lengua de este pueblo.

Rosa era también una de las últimas hablantes de la lengua ocaina y se la consideraba un pilar de su comunidad. Conocía un amplio repertorio de canciones e historias en ambas lenguas y recientemente el Gobierno peruano la designó para enseñar a los niños ocainas.

Cinco mil lenguas, de las seis mil que se hablan en el mundo, son indígenas y se estima que cada dos semanas desaparece una de ellas.

Hay más de un centenar de pueblos indígenas aislados en el mundo y sus lenguas son las más amenazadas. Survival International trabaja para que las tierras de las tribus no contactadas sean protegidas: donde sus derechos se respetan, continúan prosperando.

La comunidad de Rosa sospecha que el responsable de su asesinato es un forastero conocido por su comportamiento violento. Sin embargo, el fiscal local ha declarado que no hay suficientes pruebas para procesarle. La comunidad exige que se lleve a cabo una investigación rigurosa para encontrar al culpable.