Bangladés - Colonos queman centenares de casas jummas ante la pasividad de las fuerzas de seguridad

Indígenas jummas huyen del ataque, Chittagong Hill Tracts, Bangladés.
Indígenas jummas huyen del ataque, Chittagong Hill Tracts, Bangladés.

© Anonymous

El pasado dos de junio colonos bengalíes quemaron en Bangladés al menos 250 casas de indígenas jummas, los habitantes originarios de las Chittagong Hill Tracts. Una mujer anciana, Guna Mala Chakma, murió en su hogar atrapada por las llamas.

Este ataque con incendios provocados se produjo a raíz de la aparición del cuerpo sin vida de Nurul Islam Nayon, un motociclista bengalí. Los locales que hallaron su cadáver culparon a los jummas de su muerte.

Testigos presenciales aseguran que efectivos de la policía y del ejército estaban presentes y no hicieron nada cuando los colonos, que protestaban por la muerte de Nayon, prendieron fuego enfurecidos a las casas y tiendas de los jummas en tres localidades diferentes.

El Gobierno de Bangladés lleva más de 60 años trasladando a colonos bengalíes a las tierras del pueblo indígena jumma. Los jummas han pasado de ser prácticamente los únicos habitantes de las Hill Tracts a ser superados en población por los colonos.

La tensión entre las comunidades sigue siendo alta y la violencia en un área concreta a menudo puede derivar en ataques vengativos en cualquier otro lugar de la región.

Con frecuencia se ha permitido que los colonos llevaran a cabo este tipo de ataques impunemente, mientras las fuerzas de seguridad ignoraban las llamadas de auxilio de la comunidad jumma. Según informaciones, el pasado 4 de junio una protesta pacífica convocada para condenar este ataque de incendios provocados fue violentamente dispersada por la policía y el ejército. Después de que los manifestantes pidieran que los culpables del ataque fueran llevados ante la justicia, los soldados dieron puñetazos y golpearon con palos a los jummas que participaban en la protesta.

Survival International pide que los responsables de los brutales incendios, así como los responsables de la muerte de Nurul Islam Nayon, sean llevados ante la justicia. También insta al Gobierno de Bangladés a que investigue urgentemente cuál fue el papel desempeñado por las fuerzas de seguridad durante los ataques a las comunidades y en la posterior protesta pacífica.