adicción

Los pueblos indígenas desposeídos y alienados a menudo se entregan a las drogas, normalmente a las más baratas y más asequibles, como el alcohol y la gasolina. La salud de los individuos y sus familias se viene abajo. Los bebés nacen con síndrome alcohólico fetal, los niños reciben poca atención de sus padres adictos, los adolescentes siguen el ejemplo y los padres –antes respetados– son rechazados por las nuevas generaciones. Se establecen ciclos que no pueden romperse simplemente tratando a individuos o a sus síntomas. Toda la sociedad se derrumba.

Entre la juventud innu, la inhalación de gasolina constituye un problema grave. A largo plazo, esta adicción puede causar convulsiones y daño permanente a los riñones, ojos, hígado, médula ósea y corazón. En el año 2000, Charles Rich, de once años, murió al incendiarse por accidente mientras esnifaba gasolina. Un niño que presenció esta horrorosa muerte contó lo siguiente:

“Me llamo Phillip. Soy esnifador [de gasolina]. Esnifo gasolina con mis amigos. En invierno, robamos motos de nieve y robamos gasolina... No voy a casa porque esnifo gasolina. Y esnifo gasolina porque mis dos padres beben y eso me saca de quicio... Hubo un momento en que Charles corrió hacia mí cuando estaba ardiendo, pero como yo estaba esnifando gasolina y mis vapores eran muy fuertes, salí corriendo. Tenía miedo de prenderme fuego yo también.”

Niños innu alienados esnifan gasolina con bolsas de plástico.
 

Actúa ahora

El progreso no tiene por qué matar. Tan sólo escribiendo una carta ya haces algo eficaz para ayudar a los innu. Realmente funciona. Escribe una carta ahora »