Una zona de importancia global
La Reserva Nahua-Nanti, en la Amazonia peruana, es la zona de amortiguamiento del Parque Nacional de Manú, una de las áreas protegidas más importantes del mundo.
Al igual que Machu Picchu, el parque es un Lugar Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, y se dice que tiene una diversidad biológica “que supera a la de cualquier otro lugar de la Tierra”.
Varios pueblos indígenas no contactados viven en la Reserva Nahua-Nanti, así como otros pueblos aislados. Entre ellos están los nahuas, los nantis, los matsigenkas y los mashco-piros. Todos ellos, como el resto de tribus aisladas, dependen de la selva para su supervivencia.
La tierra de los indígenas también acoge los enormes campos gasísticos de Camisea, el proyecto energético más grande y conocido de Perú. De hecho, el 75% del “Lote 88” de Camisea se encuentra dentro de los límites de la Reserva.


La construcción de un oleoducto como parte del proyecto Camisea se abre camino a través de la selva peruana.
© A. Goldstein/Survival
Una historia de desastres
En los años 80 miembros del pueblo indígena nahua fueron contactados por primera vez después de que trabajadores de Shell en busca de petróleo y gas accedieran a su tierra.
Sin inmunidad ninguna frente a las enfermedades de los foráneos, los nahuas sucumbieron rápidamente a males comunes y la mitad de la tribu fue exterminada.
Desde 2004 ha habido al menos cinco vertidos de gas significativos, que según la información disponible han contaminado la tierra y las vías de agua. La población local ha denunciado que los vertidos han dañado gravemente su salud.
La expansión de Camisea
En la actualidad Camisea está gestionado por un consorcio de empresas gasísticas lideradas por la argentina Pluspetrol. Entre ellas se encuentran la estadounidense Hunt Oil y la española Repsol.
En abril de 2012 el Ministerio de Energía de Perú aprobó la expansión de la exploración gasística en el Lote 88. Esto supone más pozos, más pruebas sísmicas y más molestias para los indígenas.


Raya, un anciano nahua. Más de la mitad de su pueblo fue exterminado después de que se abriera su territorio a la exploración petrolífera.
© Johan Wildhagen/Survival
Y aún hay más…
Perú anunció recientemente que el Gobierno se haría con el control de otro lote en la región de Camisea que penetrará aún más en la reserva de los indígenas y partirá su territorio en dos.
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El lote Fitzcarrald penetrará aún más en la reserva de los indígenas y partirá su territorio en dos. © Survival |
Irónicamente, el lote se llama Fitzcarrald, como el barón del caucho (Carlos Fermín) que abrió originariamente la zona a las empresas caucheras en el siglo XIX. La fiebre del caucho causó la esclavitud y la muerte de decenas de miles de indígenas.
Hasta el momento, la empresa petrolera estatal PetroPerú ha mantenido en secreto los planes de trabajo, y la población local no ha sido informada sobre el proyecto.
Protección legal
En 2003, bajo presión del Banco Interamericano de Desarrollo, se aprobó un Decreto Supremo para mejorar la protección de la Reserva Nahua-Nanti.
Perú consiguió del Banco un crédito de más de 75 millones de dólares para desarrollar el proyecto Camisea después de acceder a una serie de condiciones. Una de ellas era la promesa de que “queda prohibido el otorgamiento de nuevos derechos que impliquen el aprovechamiento de recursos naturales”.
Esto significa que todo nuevo proyecto dentro de la Reserva Nahua-Nanti es ilegal de acuerdo tanto a la normativa internacional como a la legislación peruana.
Qué puedes hacer
Dile al presidente de Perú que te opones al proyecto gasístico Camisea. Tu mensaje se sumará a miles de otros de todo el mundo para demostrar al Gobierno que sus acciones en contra de los pueblos indígenas aislados no son aceptables.
Escribe una carta para detener la expansión de Camisea.
Firma la petición de Survival para exigir que Perú proteja a los indígenas aislados
Apoya a los pueblos indígenas aislados. Firma la petición

Los trabajadores de las petroleras y los madereros ilegales están invadiendo las tierras de los pueblos indígenas aislados de Perú. Por favor, firma la petición y nosotros se la haremos llegar al actual presidente Ollanta Humala.
Presidente Humala: la exploración petrolífera y la tala en los territorios de las tribus no contactadas podría erradicar a estos indígenas. Por favor, proteja el derecho de estas personas a vivir en paz y con seguridad: impida que las madereras y las petroleras entren en su tierra.