Petrobrás, la empresa nacional de petróleo de Brasil, tiene un contrato para explorar realizar exploraciones petrolíferas en el sudeste de Perú, en una zona habitada por el pueblo indígena aislado murunahua (o chitonahua).
Y esto pese a que la política del Gobierno de Brasil se basa en no contactar con indígenas aislados.
La región donde trabaja Petrobras abarca gran parte de una reserva creada para los murunahua en 1997. Un vacío legal en la legislación peruana dice que las empresas pueden trabajar en estas reservas.
Algunos murunahua ya han sido contactados y se estima que el 50% de ellos murió como consecuencia del contacto. Esto sucedió después de que los madereros de caoba ilegal invadieran sus tierras.
El número de murunahuas aislados no está claro. Es posible que también exista, al menos, otro pueblo indígena aislado en esta zona.