Una organización indígena arremete contra el Gobierno brasileño y los misioneros evangélicos

Más de 5.000 indígenas viven en el Valle del Javari.

Más de 5.000 indígenas viven en el Valle del Javari.

© Erling Söderström/Survival

UNIVAJA, la Unión de Pueblos Indígenas del Valle del Javari, ha difundido un comunicado en el que critica la política del Gobierno de Brasil con respecto a los indígenas.

En ella denuncia al “Gobierno de extrema derecha” del presidente Bolsonaro, que “impulsa un programa antindígena en colusión con grandes empresas multinacionales que desean explotar a poblaciones vulnerables y territorios indígenas.”

UNIVAJA dice que este peligroso programa incluye el restablecimiento de la nefasta política de la dictadura militar cuando se trataba a los indígenas como a menores de edad sometidos a la custodia del Estado, denegando su derecho al consentimiento libre, previo e informado con respecto a proyectos que les afectan a ellos y a sus tierras, y poniendo freno al reconocimiento de territorios indígenas.

Estas medidas causarán “un daño irreparable a los pueblos indígenas de Brasil”.

El Valle del Javari es el segundo territorio indígena más extenso de Brasil. Situado en la frontera con Perú, está cubierto por una densa selva tropical amazónica y es el hogar de más de 5.000 indígenas y de la mayor concentración de tribus no contactadas del mundo.

UNIVAJA dice que el debilitamiento por parte del Gobierno de los organismos federales encargados de proteger las tierras indígenas está teniendo un efecto desastroso para ellos y le acusa de abandonar a los pueblos indígenas y de poner sus vidas en grave riesgo.

Barcazas madereras en el río Javari, cerca de la ciudad maderera de Benjamin Constant, Amazonia brasileña

Barcazas madereras en el río Javari, cerca de la ciudad maderera de Benjamin Constant, Amazonia brasileña

© Survival

Hordas de madereros, mineros, ganaderos y cazadores furtivos invaden continuamente el territorio del Javari, propagando enfermedades letales y amenazando a las comunidades. El mes pasado fue asesinado un agente de la FUNAI, el departamento gubernamental de asuntos indígenas, que trabajaba en un puesto de protección en el Valle del Javari. El mismo puesto ha sido atacado por invasores armados en seis ocasiones durante los últimos 11 meses.

Según UNIVAJA, las tribus no contactadas son las más amenazadas debido a su vulnerabilidad frente a enfermedades transmitidas por los invasores y a los ataques violentos de estos. En los últimos años, indígenas no contactados han sido atacados y presuntamente asesinados por mineros.

Tres misioneros evangélicos fueron avistados en septiembre dentro del territorio, en una región habitada por un pueblo indígena no contactado. Se teme que los misioneros traten de forzar el contacto con el grupo, lo que sería ilegal y sumamente peligroso debido a la probabilidad de transmitir enfermedades frente a las que los indígenas no contactados carecen de inmunidad.

UNIVAJA afirma que los pueblos indígenas del Valle del Javari desean una “relación armoniosa con la sociedad que les rodea”, pero advierte de que habrá enfrentamientos y muertes a menos que el Gobierno actúe con rapidez para garantizar la protección del Valle del Javari y a todas las personas que lo habitan, de manera que puedan “vivir con dignidad”.