“Stop Brazil’s Genocide”: manifestantes protestan contra el ministro brasileño Salles durante su visita al Reino Unido

Manifestantes ante la embajada brasileña en Londres, octubre de 2019.

Manifestantes ante la embajada brasileña en Londres, octubre de 2019.

© Eleanor K. Russell/Survival International

Un grupo de manifestantes se ha concentrado hoy delante de la embajada brasileña en el Reino Unido para exigir al ministro de Medio Ambiente, Ricardo Salles, que deje de destruir los territorios con mayor biodiversidad de Brasil y a sus guardianes indígenas.

Los activistas se han manifestado en solidaridad con los pueblos indígenas de Brasil, que se hallan en la primera línea de la defensa de sus tierras para sobrevivir y de la lucha contra el cambio climático.

Portaban pancartas que reclamaban a Salles parar el genocidio brasileño y proteger el medioambiente, y exhibían mensajes de indignación y resistencia de algunos indígenas.

© Eleanor K. Russell/Survival International

El presidente Bolsonaro prácticamente ha declarado la guerra a los pueblos indígenas de Brasil. Su Gobierno trata de arrebatarles su autonomía, robar sus territorios para las industrias maderera, minera y agraria, y “asimilarlos” en contra de su voluntad. Es la peor situación que afrontan los pueblos indígenas desde los tiempos de la dictadura militar.

El ministro Salles es una figura clave en esta ofensiva. Está a favor de utilizar los territorios indígenas para grandes plantaciones y explotaciones del agronegocio y ha negado que los pueblos indígenas estén siendo atacados, cuando de hecho la frecuencia de los ataques y las invasiones de sus territorios han aumentado drásticamente bajo su mandato. Mientras él viaja por Europa, grandes extensiones de la selva amazónica siguen siendo pasto de las llamas.

© Eleanor K. Russell/Survival International

Brasil es el hogar de unos 305 pueblos indígenas, de los cuales alrededor de un centenar son tribus no contactadas. Dependen de sus tierras para sobrevivir y todos ellos están ahora en peligro. Este mismo año, los pueblos indígenas de Brasil lideraron la mayor manifestación hasta la fecha por los derechos indígenas, a la que se sumaron activistas de todo el mundo.

APIB, la Asociación de Pueblos Indígenas de Brasil, declaró: “Tenemos derecho a existir. No cederemos. Denunciaremos a este Gobierno en todo el mundo”.

© Eleanor K. Russell/Survival International

Cate Davies, de la Red Climática Estudiantil del Reino Unido, declaró: “Estamos hoy aquí manifestándonos en solidaridad con los huelguistas de la juventud brasileña, que hacen todo lo que pueden para combatir la corrupción y la inacción con respecto al clima, el medioambiente y los derechos humanos en Brasil. Ricardo Salles y el Gobierno de Bolsonaro deben rendir cuentas por las amenazas que blanden contra las comunidades indígenas y su inacción ante los incendios de la Amazonia”.

Sarah Shenker, activista de Survival International, expresó: “El presidente Bolsonaro y el ministro Ricardo Salles están atacando masivamente la Amazonia y a sus guardianes indígenas. Si no se les hace frente, los pueblos indígenas de la Amazonia serán completamente aniquilados, lo que supondría el fin de la selva tropical y una catástrofe climática. Estamos luchando codo a codo con los pueblos indígenas que arriesgan sus vidas para enfrentarse a ellos y a sus políticas racistas y genocidas. No dejarán de luchar en defensa de sus vidas y sus tierras”.

© Eleanor K. Russell/Survival International

Richard George, de Greenpeace Reino Unido, dijo: “Nombrar a Salles para que dirija la política medioambiental brasileña es como dar una caja de cerillas a un pirómano. Es una gran vergüenza que el Gobierno haya desplegado la alfombra roja para recibir a un hombre que permite literalmente que el ecosistema terrestre más biodiverso del mundo sea destruido por el fuego.”

La visita del ministro Salles a Londres forma parte de una gira por Europa, durante la que está siendo recibido con manifestaciones en varias ciudades. Una copia filtrada de su agenda revela que tiene previsto reunirse con empresas que operan en la minería y el sector de los combustibles fósiles.