Un nuevo informe revela que las expulsiones de tribus indígenas para crear reservas de tigres son ilegales

Campo de Asankudar, donde más de un centenar de indígenas de la tribu khadia, expulsados de la reserva de tigres de Similipal, fueron obligados a vivir durante meses bajo lonas de plástico.

Campo de Asankudar, donde más de un centenar de indígenas de la tribu khadia, expulsados de la reserva de tigres de Similipal, fueron obligados a vivir durante meses bajo lonas de plástico.

© Survival

Un nuevo informe de Survival International revela que el desalojo masivo de indígenas en India, cuyas tierras están siendo reconvertidas en reservas de tigres, es ilegal de acuerdo con la legislación nacional y el Derecho internacional. El informe se publica con motivo del Día Internacional de los Derechos Humanos de Naciones Unidas.

El informe contrasta la afirmación de ministros del Gobierno y entidades conservacionistas de que las “reubicaciones”, como se denominan oficialmente, son voluntarias y se llevan a cabo de conformidad con la ley.

Sin embargo, los hallazgos del informe demuestran inequívocamente que los desalojos de miles de indígenas se ejecutan sin su consentimiento previo, libre e informado, y violan muchas disposiciones legales pertinentes, tanto nacionales como internacionales.

Los desalojos no pueden calificarse de “voluntarios” y por tanto son ilegales.

Mujer baiga de la aldea Rajak, amenazada de expulsión. Las vecinas y vecinos están decididos a quedarse y dicen que no desean abandonar su bosque. Reserva de Tigres de Achanakmar.

Mujer baiga de la aldea Rajak, amenazada de expulsión. Las vecinas y vecinos están decididos a quedarse y dicen que no desean abandonar su bosque. Reserva de Tigres de Achanakmar.

© Survival

Subelal Dhurwey, un joven baiga cuyo hermano, Sukhdev Dhurwey, fue asesinado después de haber sido expulsado de la reserva de tigres de Kanha, declaró: “Éramos una de las últimas familias en resistir, pero los funcionarios de la reserva nos obligaron a marcharnos. Nos dijeron que cuidarían de nosotros durante tres años, pero no movieron ni un dedo. Ni siquiera cuando mi hermano murió asesinado, nadie vino a ayudarnos.”

J.K. Thimma, un dirigente de la tribu jenu kuruba que vio cómo numerosos indígenas fueron “reubicados voluntariamente” de la reserva de tigres de Nagarhole, explicó a Survival: “La verdad es que fueron expulsados por la fuerza… Los apalearon.”

Habitantes chenchus que vivían en el bosque de Nallamala, que ahora forma parte de la reserva de tigres de Amrabad, declararon en una carta abierta: “Consideramos que el bienestar del bosque es nuestra misión, protegemos a los animales y las plantas de esta selva sin causarles daño. Este bosque es nuestro hogar. La flora y la fauna de este bosque forman parte de nuestra familia.”

Survival solicita una moratoria de todos los “realojamientos” de las reservas de tigres, así como una investigación independiente sobre las expulsiones. Quienes han sido expulsados ilegalmente y por la fuerza deben poder retornar si lo desean.

Las expulsiones corren a cargo del Departamento de Bosques de la India, pero importantes organizaciones conservacionistas, como la Wildlife Conservation Society (WCS) y el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), prestan su apoyo directa e indirectamente.

En 2016, indígenas santhales de la aldea Kabathgai, en plena reserva de tigres de Similipal, fueron trasladados a este desolador campo de acogida.

En 2016, indígenas santhales de la aldea Kabathgai, en plena reserva de tigres de Similipal, fueron trasladados a este desolador campo de acogida.

© eleonorafanari

WCS India es la organización que exige más insistentemente desde hace muchos años que las tribus indígenas sean desalojadas de las reservas de tigres y en 2018 recibió fondos del Fish and Wildlife Service de Estados Unidos para “facilitar la reubicación voluntaria y supervisada por el Gobierno de familias que viven en el interior del bosque a nuevos emplazamientos situados fuera del bosque.”

WWF y WCS son cómplices de expulsiones y violaciones de derechos humanos. WWF entrena y equipa a guardias forestales que no solo expulsan ilegalmente a comunidades de sus hogares, sino que también asesinan y torturan a habitantes indígenas.

El director de Survival International, Stephen Corry, ha declarado hoy: “Expulsar a indígenas de sus tierras para robárselas y destinarlas a una forma de ‘conservación’ que en muchos casos no funciona, es ilegal y supone una grave violación de sus derechos. Destruye comunidades y es desastroso para la conservación, ya que los habitantes originarios son a menudo los mejores guardianes del mundo natural, y sin duda son más eficaces en esto que las ONG foráneas. India tiene el programa de expulsiones más extenso del mundo y se mofa de los derechos humanos. Es hora de parar todo esto.”