Epidemia ataca a nómadas del Amazonas

Mujer nukak en un campo de refugiados cerca de San José, Colombia.
Mujer nukak en un campo de refugiados cerca de San José, Colombia.

© David Hill/Survival

Un brote de enfermedad respiratoria ha golpeado a uno de los últimos pueblos indígenas nómadas del Amazonas – cuyo número ya había sido diezmado por la gripe y la malaria.

Unos 35 nukak-makú, entre ellos nueve niños, han sido hospitalizados en el Hospital de San José del Guaviare en el sur de la Amazonía colombiana.

El asesor sanitario Héctor Muñoz dijo en una radio colombiana que el hospital estaba sobresaturado, con algunos nukak en camas improvisadas.

Muchos miembros del pueblo han estado viviendo en un campo de refugiados a las afueras de San José desde que fueron expulsados de su selva por los ejércitos de la guerrilla y los barones de la droga.

Desde que salieron de la selva por primera vez en 1988, más de la mitad del pueblo ha sido eliminado.

Al contrario de la mayoría de los pueblos indígenas amazónicos, los nukak-makú son nómadas cazadores-recolectores, y viven en pequeñas casas temporales en el bosque profundo entre los ríos más grandes.

Esta madre e hijo nukaks han huido de la guerra civil en Colombia hacia una ciudad cercana.
Esta madre e hijo nukaks han huido de la guerra civil en Colombia hacia una ciudad cercana.
© David Hill/Survival

Pero durante muchos años, la tierra del pueblo ha sido ocupada por los cultivadores de coca, y la violenta guerra civil de Colombia ha ocupado su territorio, haciéndoles imposible volver a sus hogares.

Survival ha escrito al viceministro de Salud de Colombia pidiéndole que actúe inmediatamente para salvaguardar la salud de los nukak.

El Director de Survival, Stephen Corry, dijo hoy, ‘Son noticias verdaderamente trágicas. Después de todos estos años, la situación desesperada de los nukak permanece igual, sin casa, con mala salud, y pocas esperanzas de una vida mejor. Lo más frustrante es que esta carga, tanto para los nukak como para el Estado, no existiría si se les permitiera volver a su bosque – como tan desesperadamente desean.’