Los bosquimanos

Se enfrentan a una renovada represión gubernamental

En la Reserva de Caza del Kalahari Central de Botsuana viven los últimos bosquimanos cazadores de África. En 2006 lograron una histórica victoria judicial contra el Gobierno que reconocía su derecho a regresar a su tierra ancestral, de la que fueron expulsados a la fuerza.

La historia podría acabar aquí, pero Botsuana ha seguido persiguiendo sin descanso a su pueblo originario en un intento de sacarlo de su tierra.

Con la prohibición de cazar y obligados a solicitar permisos para entrar en la reserva, ahora están siendo empujados al borde de su extinción como pueblo.

Survival ha lanzado un boicot turístico internacional al país hasta que el Gobierno cumpla y respete los derechos de los bosquimanos.

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Hay 100.000 bosquimanos en Botsuana, Namibia, Sudáfrica y Angola. Son el pueblo indígena del Sur de África y han vivido allí durante decenas de miles de años.

Mapa de la tierra de los bosquimanos, Botsuana

En el centro de Botsuana se encuentra la Reserva de Caza del Kalahari Central, que fue creada para proteger tanto el territorio tradicional de 5.000 bosquimanos gana, gwi y tsila (y de sus vecinos los bakgalagadi), como la caza de la que dependen.

A comienzos de la década de los años ochenta, se descubrieron diamantes en la reserva. Poco después, ministros del Gobierno se trasladaron al lugar para decir a los bosquimanos que tendrían que abandonar sus hogares a causa del hallazgo de diamantes.

En 1997, 2002 y 2005 se realizaron tres grandes desalojos en los que se expulsó a casi todos los bosquimanos, por medio de amenazas y llevándoselos en camiones. Asimismo, durante estos desalojos, sus hogares fueron desmantelados, se cerraron la escuela y el centro de salud y se destruyó su suministro de agua.

Aquellos que no han regresado a la reserva viven ahora en campos de reasentamiento fuera de la reserva. Rara vez pueden cazar y, cuando intentan hacerlo, son detenidos o golpeados. De este modo, dependen casi totalmente en las limosnas que les da el Gobierno. En este momento son víctimas del alcoholismo, la depresión y enfermedades como la tuberculosis y el SIDA.

Niño bosquimano, CKGR, Botsuana 2004.
Niño bosquimano, CKGR, Botsuana 2004.
© 2004 Stephen Corry/Survival

A menos que puedan regresar a sus tierras ancestrales, sus sociedades así como su particular modo de vida serán destruidos y muchos de ellos morirán.

A pesar de que los bosquimanos ganaron en los tribunales el derecho a regresar a sus tierras en 2006, el Gobierno ha hecho todo lo posible para impedir su regreso. Ha llegado incluso a sellar su único pozo de agua; sin él los bosquimanos atravesaron muchas dificultades para encontrar agua suficiente para sobrevivir en sus tierras.

Los bosquimanos emprendieron otra batalla legal contra el Gobierno en un intento de recuperar el acceso a su pozo. Aunque su demanda fue inicialmente desestimada, en enero de 2011 el Tribunal de Apelaciones de Botsuana sentenció que los bosquimanos pueden usar su antiguo pozo de agua y también excavar otros nuevos en la reserva. Los jueces describieron la situación de los bosquimanos como “una desgarradora historia de sufrimiento humano y desesperación”.

Xoroxloo Duxee murió de deshidratación después de que el pozo de agua de los bosquimanos quedara inutilizable.
Xoroxloo Duxee murió de deshidratación después de que el pozo de agua de los bosquimanos quedara inutilizable.
© Survival

El Gobierno, al mismo tiempo que impide a los bosquimanos tener acceso al agua, permite a los animales salvajes beber de los nuevos pozos que ha excavado. Asimismo, ha otorgado una licencia a Wilderness Safaris, una empresa de safaris, para que abra un alojamiento turístico dentro de la reserva.

El Kalahari Plains Camp se abrió después de que Wilderness Safaris firmara un contrato de alquiler con el Gobierno. Sin embargo, el acuerdo no establecía ninguna cláusula sobre los derechos de los bosquimanos, en cuyas tierras se encuentra el alojamiento. Los bosquimanos no han sido consultados sobre esta iniciativa.

Mientras que los bosquimanos de los alrededores tienen problemas para encontrar agua suficiente para sobrevivir en sus tierras, los clientes del alojamiento pueden tomar un cóctel junto a la piscina del campamento.

Piscina del nuevo complejo turístico de Wilderness Safaris en la RCKC
Piscina del nuevo complejo turístico de Wilderness Safaris en la RCKC
© Survival

Además, el Gobierno:
Ha rechazado expedir permisos a los bosquimanos para cazar en su propia tierra (a pesar de la sentencia de diciembre del Tribunal Supremo de Botsuana sobre la ilegalidad de rechazar la emisión de permisos).
Ha detenido a más de 50 bosquimanos por haber cazado para alimentar a sus familias.
Ha implementado el acceso restringido a la reserva para la mayoría de los bosquimanos, que ahora deben solicitar un permiso mensual para visitar a sus familiares.

Su política consiste, claramente, en intimidar y asustar a los bosquimanos para que se queden en los campos de reasentamiento y en hacer imposible la vida a aquellos que han regresado a sus tierras ancestrales.

Caso judicial

En 2002, los bosquimanos llevaron a juicio al Gobierno. Querían que el tribunal declarase que su expulsión era ilegal. Debido a discusiones sobre el procedimiento, las vistas orales no comenzaron hasta 2004.

Hombre bosquimano.
Hombre bosquimano.
© Lottie Davies/Survival

A pesar de que los bosquimanos son los ciudadanos más pobres de Botsuana, el caso se convirtió en el más largo y caro de la historia del país.

Inicialmente, 239 adultos bosquimanos se personaron como acusación. Posteriormente, otros 135 adultos pidieron ser añadidos a la demanda. Junto con sus hijos, este grupo representaba a un número aproximado de 1.000 bosquimanos. Desafortunadamente, de los 239 demandantes originales, el 12% murió esperando justicia.

Mientras el juicio se llevaba a cabo, muchos bosquimanos intentaron regresar a su hogar en la reserva. Sin embargo, el Gobierno expulsó de nuevo a casi todos, a algunos de ellos por tercera vez. Durante el juicio, el Gobierno eliminó de la Constitución la cláusula clave que protegía sus derechos.

Gracias a la generosidad de sus socios/as y simpatizantes, Survival ayudó a los bosquimanos a llevar su caso ante los tribunales.

El 13 de diciembre de 2006 los bosquimanos obtuvieron una victoria histórica. Los jueces dictaminaron que la expulsión era “ilegal e inconstitucional”, y que tenían derecho a vivir dentro de la reserva, en su tierra ancestral.

From the Kalahari to CourtThe extraordinary story of how the Bushmen of the Kalahari took their government to court and won.

El tribunal también declaró que los bosquimanos tenían derecho a cazar y a recolectar en la reserva, y que no tendrían que solicitar permisos para entrar en ella. Más sobre este dictamen histórico .

A pesar de que el Gobierno anunció rápidamente que no apelaría la sentencia, desde entonces ha hecho todo lo posible para entorpecerla.

En 2010 los bosquimanos llevaron al Gobierno a los tribunales otra vez en un intento de obtener acceso al agua dentro de la reserva. Un juez desestimó su caso, pero en enero de 2011 el Tribunal de Apelaciones de Botsuana anuló dicha decisión y condenó el “trato degradante” del Gobierno a los bosquimanos.

Abogado vetado

Los dos éxitos judiciales no han bastado al Gobierno para poner fin a los intentos de desarraigar a los bosquimanos de su tierra. En 2013 los bosquimanos volvieron nuevamente a los tribunales para demandar el acceso libre a la reserva y, por tanto, la abolición de la política gubernamental que les exige permisos mensuales para entrar.

Gordon Bennett, el abogado de los bosquimanos, los representó en el exitoso juicio del Tribunal de Apelaciones.
Gordon Bennett, el abogado de los bosquimanos, los representó en el exitoso juicio del Tribunal de Apelaciones.
© Survival

Pero en el último momento se impidió el acceso a Botsuana del abogado de los bosquimanos, el británico Gordon Bennett, que lleva su defensa desde hace tiempo. En consecuencia el caso fue desestimado y los bosquimanos se han quedado ahora sin el representante legal que habían elegido, en lo que supone un absoluto quebrantamiento de la normativa internacional.

Los diamantes

Los bosquimanos, Survival y muchos otros observadores creemos que se despojó a los bosquimanos de sus tierras porque éstas son ricas en diamantes.

Bushmen at Gope before being evicted
Bosquimanos en Gope antes de ser expulsados.

Su reserva está en el centro de la zona de producción de diamantes más rica del mundo. Se sabe que en ella existe por lo menos un enorme yacimiento de diamantes, ubicado en una comunidad bosquimana llamada Gope. Asimismo, se sabe que en la reserva también hay abundancia de otras kimberlitas (piedras volcánicas de las que se obtienen los diamantes).

En mayo de 2007, De Beers vendió su depósito en Gope a Gem Diamonds por 34 millones de dólares. El presidente de Gem Diamonds calificó el yacimiento de Gope como un “bien problemático para De Beers” debido a la campaña por los bosquimanos.

El Gobierno de Botsuana aprobó la construcción de la mina, pero ya ha declarado que no permitirá a Gem que provea de agua a los bosquimanos. Sin embargo, el Gobierno ha reservado el derecho de utilizar agua de los pozos que Gem perfore para que los animales salvajes puedan beberla. Gem Diamonds argumenta que los bosquimanos están a favor de la mina, sin embargo, éstos no han recibido asesoramiento independiente sobre cuáles serían los probables impactos de su construcción.

Gem Diamonds ha declarado públicamente que la mina en Gope (que ahora recibe el nombre de “Ghaghoo”) contiene un depósito diamantífero valorado en unos 4.000 millones de dólares. El desarrollo de la mina ya está en marcha.

Otras empresas diamantíferas están involucradas en la extracción de diamantes en la zona. Petra Diamonds está explorando la reserva y ha identificado las zonas de Gope y Kukama como de mayor prioridad.

Turismo

El turismo es el mercado más importante de Botsuana, por detrás de los diamantes.

La Oficina de Turismo del país no tiene reparos en utilizar una idílica imagen de cazadores bosquimanos para promover el turismo a Botsuana, mientras las autoridades gubernamentales, por su parte, hacen todo lo posible para acabar con cualquier rastro pasado de la tribu.

Se invita abiertamente a los turistas a disfrutar de una “experiencia bosquimana” organizando viajes con bosquimanos para aprender sobre sus técnicas de supervivencia de caza y recolección y verlos interpretar uno de sus “bailes de trance”. Y al tiempo se impide a los bosquimanos cazar y se fuerza a la mayoría a vivir fuera de su tierra ancestral.

Survival está pidiendo a los tour operadores y a los turistas de todo el mundo que muestren su apoyo a los bosquimanos sumándose al boicot turístico a Botsuana.

La presión pública es la única opción que queda para conseguir que el Gobierno respete los derechos de los bosquimanos.

Reacción al boicot turístico

El exprisionero de Robben Island, Michael Dingake, acusó al presidente Khama de despotismo, y le pidió que detuviera la guerra “genocida” contra los bosquimanos.
Artículo publicado en el diario Mgemi de Botsuana, 12 de noviembre de 2013.

Richard Madden, patrocinado por Wilderness Safaris, se manifiesta en contra del boicot.
“Noticia publicada en el diario británico Daily Telegraph, 1 de noviembre de 2013”http://www.telegraph.co.uk/travel/destinations/africaandindianocean/botswana/10420507/Should-we-boycott-Botswana.html.

Christopher Booker describe la “implacable persecución” a los habitantes originarios del sur de África.
Artículo publicado en la revista británica The Spectator, 26 de octubre de 2013.

El corresponsal de la BBC John Simpson se pregunta porque un Gobierno que tanto destaca por otro lado, trata a los bosquimanos de un modo tan obsceno.
Artículo publicado en el periódico británico The Independent, 25 de octubre de 2013.

Más información

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