Brasil confirma la existencia de otro pueblo indígena aislado

Indígenas amazónicos no contactados, valle del Javarí, Brasil.
Indígenas amazónicos no contactados, valle del Javarí, Brasil.
© Peetsa/Arquivo CGIIRC-Funai

Las autoridades brasileñas han confirmado la existencia de un grupo de aproximadamente 200 indígenas aislados en la Amazonia.

Un vuelo a baja altura del Departamento de Asuntos Indígenas del Gobierno, FUNAI, ha revelado la existencia de estos indígenas, que viven en tres claros en la selva del valle del Javarí, en la Amazonia occidental, cerca de la frontera con Perú.

Casas de los indígenas aislados, valle del Javarí, Brasil.
Casas de los indígenas aislados, valle del Javarí, Brasil.
© Peetsa/Arquivo CGIIRC-Funai
Casas de los indígenas aislados, valle del Javarí, Brasil.
Casas de los indígenas aislados, valle del Javarí, Brasil.
© Peetsa/Arquivo CGIIRC-Funai
Casas de los indígenas aislados, valle del Javarí, Brasil.
Casas de los indígenas aislados, valle del Javarí, Brasil.
© Peetsa/Arquivo CGIIRC-Funai

Fabricio Amorim, el líder de la expedición de FUNAI, dijo que los indígenas están cultivando maíz, plátanos y cacahuetes, entre otros cultivos.

Advirtió: “Entre las principales amenazas al bienestar de estas comunidades están la pesca, la caza, la minería, la ganadería, las acciones misioneras, etc. ilegales… y el tráfico de drogas”, y añadió que la exploración petrolífera en el lado peruano de la frontera también supone un riesgo para estas personas.

La política de FUNAI es no establecer contacto con los indígenas aislados, y vigilar sus territorios para que puedan vivir allí sin interferencias, como ellos deseen. Es crucial que las autoridades expulsen a todos los invasores ilegales del territorio indígena.

El valle del Javarí es el hogar de la mayor concentración de pueblos indígenas no contactados en el mundo: se cree que allí viven unos 2.000 indígenas aislados.

Survival International publicó recientemente unas extraordinarias imágenes aéreas de otro pueblo indígena aislado de la zona, y su advertencia de que estas personas se encontraban amenazadas por la tala ilegal en Perú provocó una ola de indignación global.