Vedanta, cada vez más sola: nuevos inversores retiran sus acciones por motivos éticos

"Tres accionistas más retiran sus inversiones de Vedanta."
"Tres accionistas más retiran sus inversiones de Vedanta."
© Survival

Survival ha acogido con agrado la decisión de Joseph Rowntree Charitable Trust de vender sus acciones en Vedanta Resources debido a la preocupación que les genera el historial de violación de derechos humanos de la empresa. Otros dos accionistas, Marlborough Ethical Fund y Milfield House Foundation, también han vendido sus participaciones.

Survival está desarrollando una campaña para que todos los accionistas retiren sus inversiones de la empresa. La organización llevaba presionando a Rowntree Trust desde julio del 2009.

El anuncio de Rowntree es el último de una serie de malas noticias para Vedanta. La semana pasada Amnistía Internacional publicó un informe que atacaba fuertemente a Vedanta porque “no ha respetado los derechos humanos” del pueblo indígena dongria kondh de Orissa (India), en cuya montaña sagrada planea abrir una mina de bauxita. Una semana antes, la Iglesia de Inglaterra vendió sus acciones explicando: “no estamos seguros de que Vedanta haya mostrado, o vaya a mostrar en el futuro, el nivel de respeto a los derechos humanos y las comunidades locales que nosotros esperamos…”.

Tanto el Gobierno británico como el noruego han criticado el proyecto y tras la presión ejercida por Survival la gestora Martin Currie Investments también retiró sus inversiones de Vedanta. BP Pension Fund, por su parte, redujo sus participaciones por motivos similares.

Según declaraciones del director de Survival, Stephen Corry: “Es realmente alentador ver que los accionistas se toman los derechos humanos en serio y se niegan a financiar las actividades de Vedanta. Se han dado cuenta de que el ‘compromiso’ con la empresa es infructuoso: Vedanta está claramente decidida a abrir una mina en la montaña sagrada de los dongria kondh. Esta empresa se está convirtiendo rápidamente en la empresa minera más controvertida del mundo: una polémica de la que los inversores éticos harían bien en alejarse”.