Protestas contra los planes de Repsol en tierra de indígenas aislados

"Manifestantes congregados hoy ante la sede del gigante petrolífero Repsol-YPF © Aitana Luis/Survival"
"Manifestantes congregados hoy ante la sede del gigante petrolífero Repsol-YPF © Aitana Luis/Survival"
© A. Luis/Survival

Un grupo de manifestantes se ha congregado esta mañana ante la sede de Repsol YPF para protestar contra sus planes de realizar exploraciones petrolíferas en tierra de pueblos indígenas no contactados en Perú. Repsol, que precisamente hoy celebra su Junta General de Accionistas, duda de la existencia de los pueblos indígenas aislados en la zona.

Los manifestantes se congregaron ante las puertas de la sede corporativa de la empresa en Madrid, con pancartas en las que se podía leer: “Repsol: amenaza de extinción para los indígenas no contactados”. El gigante petrolífero hispano-argentino Repsol YPF anunció sus planes de construir 454 km de líneas sísmicas y 152 helipuertos en una remota zona de la selva amazónica peruana, hogar de al menos dos pueblos indígenas no contactados, como parte de su actividad en busca de petróleo.

Repsol afirma: “Nosotros hemos estudiado el tema con cierto detalle, mediante estudios de campo propios y de las instancias públicas, y no hemos sido capaces de recopilar ninguna evidencia sólida de la supuesta existencia de estas comunidades”. En realidad, hay unas treinta evidencias diferentes que prueban la existencia de estos pueblos indígenas.

La región donde Repsol espera encontrar petróleo, conocida como “Lote 39”, está ubicada al norte de Perú, cerca de la frontera con Ecuador. Un equipo de científicos medioambientales determinó recientemente que esta es una de las regiones de mayor biodiversidad del mundo.

Según declararon hoy portavoces de Survival: “Las operaciones que desarrolla Repsol en el norte de Perú violan los derechos de los pueblos indígenas según el derecho internacional y suponen una burla a la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas. Está poniendo en peligro las vidas de algunos de los pueblos más vulnerables del planeta, por no mencionar las de sus propios trabajadores, y la empresa no puede trabajar en la zona con seguridad o de forma ética. Instamos a Repsol a que abandone sus planes de trabajar allí”.

Escribe una carta a Repsol pidiendo su salida de la tierra de los indígenas aislados.