La construcción de nuevas presas amenaza a los indígenas amazónicos
Los enawene nawes viven en una zona de sabana y pluviselva tropical en el estado de Mato Grosso, al oeste de Brasil. Aunque la mayor parte de su tierra fue oficialmente reconocida en 1996, una zona crucial denominada “Río Preto”, en la que los indígenas se reúnen cada año para pescar peces y luego ahumarlos, se quedó fuera.
La zona está siendo invadida por terratenientes y, por si fuera poco, el Gobierno del estado de Mato Grosso ha anunciado que va construir un enorme complejo de presas hidroeléctricas en la zona alta del río de la tierra de los enawene nawes.
Los enawene nawes son pescadores expertos. Durante la estación seca capturan peces utilizando arpones o los aturden con un veneno elaborado con jugo de una viña de la selva.
En la estación húmeda construyen intricadas presas de madera de un extremo a otro de los ríos para atrapar grandes cantidades de peces. Pasan varios meses acampados en la selva ahumando los peces pescados en casas especialmente construidas para ello y luego lo envían en canoas de vuelta su comunidad.
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| Durante la estación de la pesca, los hombres enawene nawe construyen presas de madera para capturar a los peces. Brasil. © Fiona Watson/Survival |
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| Hombres enawene nawe cocinan pescado en su comunidad. © Fiona Watson/Survival |
El ritual más importante de este pueblo indígena se conoce como Yakwa, un intercambio de comida entre humanos y espíritus que se prolonga durante cuatro meses. Cuando los hombres y los niños vuelven a la comunidad de los campamentos de pesca, intercambian comida de manera ritual con el mundo de los espíritus en esmeradas ceremonias.
Se ponen tocados de plumas y trajes especiales, y los hombres tocan la flauta para acompañar mientras la gente canta y baila alrededor de fuegos encendidos en la esplanada central.
La recogida de miel se celebra con el Keteoko, el banquete de la miel. Los hombres recolectan grandes cantidades de miel silvestre en la selva y la esconden a su vuelta a la comunidad, solo revelando su escondite cuando las mujeres comienzan a bailar.