Los enxets fueron antaño cazadores-recolectores autosuficientes, pero la mayor parte vive ahora como temporeros explotados en las grandes haciendas de ganado que han absorbido sus tierras.
Casi todos siguen abasteciéndose por sí mismos, al menos en parte, gracias a la recolección de miel y a la caza, especialmente de capibaras (el mayor roedor del mundo), ciervos e iguanas.
Algunos aún consiguen vivir completamente de la caza y la recolección y del cultivo de algunos vegetales.
La tierra de los enxets ha sido casi completamente usurpada por terratenientes que han talado inmensas áreas de bosque, a menudo en un intento deliberado de hacer que la tierra sea inutilizable para la caza y la recolección.
Muchos de ellos viven ahora hacinados en minúsculas parcelas, que han sido compradas para ellos por diferentes grupos religiosos.
Los indígenas han sufrido, en tiempos recientes, un acoso y violencia extremos, con el fin de expulsarlos de la poca tierra que aún ocupan o matarlos de hambre
El trabajo de Survival con los enxets ha logrado en años anteriores persuadir al Gobierno para que financie la devolución de algunas de las tierras por parte de los terratenientes a sus propietarios legítimos.
Ello condujo a la cancelación de un proyecto italiano que hubiera trasladado a cientos de colonos a la tierra enxet.
Actualmente Survival está instando al Gobierno de Paraguay a que cumpla con su obligación constitucional de proteger la tierra indígena, devolviendo a los enxets su tierra y garantizando el cese de todo acoso.