Los indígenas peruanos demandan al Estado por romper su promesa a los indígenas aislados

"Los nantis son una de las tribus aisladas que viven dentro de la reserva que se vería gravemente afectada por los planes de expansión de los campos de gas."
"Los nantis son una de las tribus aisladas que viven dentro de la reserva que se vería gravemente afectada por los planes de expansión de los campos de gas."
© Survival International

Las principales organizaciones indígenas de Perú llevarán al Gobierno y a las poderosas empresas gasísticas a los tribunales con el objetivo de poner fin a las explotaciones de hidrocarburos que amenazan seriamente las vidas de los indígenas aislados.

Las organizaciones de indígenas amazónicos AIDESEP, FENAMAD, ORAU y COMARU tienen previsto demandar tanto al Gobierno como a las empresas de hidrocarburos por sus propuestas de expansión del gigantesco proyecto gasístico de Camisea hacia el interior del territorio habitado por varios pueblos indígenas no contactados y aislados.

Un consorcio de empresas a cargo del lote, entre las que se encuentran la española Repsol, el gigante petrolero argentino Pluspetrol y la estadounidense Hunt Oil, planea abrir cientos de pistas por el interior de la selva, detonar miles de cargas de explosivos y excavar pozos de exploración en busca de más gas.

El 75% del lote 88 de Camisea se encuentra en el interior de la Reserva Nahua-Nanti, creada para proteger a los indígenas aislados y no contactados, extremadamente vulnerables a la enfermedad y los proyectos de desarrollo en su tierra.

En 2003 se aprobó un Decreto Supremo para proteger a los indígenas que viven en la reserva de la expansión de las exploraciones. El decreto afirma rotundamente: “queda prohibido el otorgamiento de nuevos derechos que impliquen el aprovechamiento de recursos naturales [en la reserva]”.

El Decreto fue una de las muchas condiciones que estableció el Banco Interamericano de Desarrollo antes de hacer el préstamo al Gobierno para la construcción del proyecto Camisea.

Survival ha instado al Gobierno peruano a que suspenda todas las actividades extractivas en tierra habitada por indígenas aislados y a que cumpla su promesa de no comenzar nuevas exploraciones en la región.

En un comunicado emitido la semana pasada, las organizaciones indígenas aseguraban que toda nueva actividad de exploración llevaría a la “extinción” de las tribus que allí viven.

‘El Estado peruano continúa con las políticas extractivistas, priorizando el dinero por sobre la vida de los pueblos… por eso decidimos demandar al Estado Peruano, a la empresa hidrocarburífera… para lograr la protección de los pueblos indígenas aislados de la destrucción de su habitat y de su extinción.’