La minería, la ganadería y una caótica atención sanitaria amenazan a los yanomami
Durante miles de años, los yanomami han vivido prósperamente en las selvas de Sudamérica.
Ahora se enfrentan a dificultades mientras el Gobierno falla a la hora de protegerles frente a invasiones criminales, ataques y enfermedades.
Los yanomami creen firmemente en la igualdad entre las personas. Cada comunidad es independiente de las otras y no reconocen a ninguno como “jefe”. Las decisiones las toman por consenso, normalmente después de largos debates en los que todos pueden opinar.
![]() |
| Hutukara, la asociación yanomami. © Hutukara |
En 2004, se reunieron yanomamis de 11 regiones para formar una organización propia, Hutukara (que significa “la parte del cielo de la que nació la tierra”), que defendiera sus derechos y dirigiera sus propios proyectos.
Como resultado de su creciente contacto con foráneos, los yanomami y CCPY, una ONG brasileña, elaboraron un proyecto educativo. Uno de sus objetivos principales es concienciar a los yanomami sobre sus derechos.
Se ha formado a profesores yanomami para enseñar a leer, a escribir y a dar clases matemáticas en sus comunidades. Urihi, una ONG sanitaria, ha formado a otros yanomami como personal sanitario.
Sin embargo, en 2004 la Fundación Nacional de Salud (FUNASA) del gobierno brasileño se hizo cargo de la atención sanitaria de los yanomami. Desde ese momento, han ido aumentando las denuncias de los yanomami contra el caótico sistema de atención sanitaria.
Hay funcionarios que están siendo investigados por corrupción y haber robado fondos del programa de salud. Las medicinas y equipos vitales no están llegando a comunidades afectadas por malaria y otras enfermedades, y hay yanomamis que están muriendo.
Tu colaboración ayudará a que los yanomami consigan el control sobre sus tierras, sus vidas y su futuro. Puedes colaborar de muchas formas.