Cazador furtivo arrestado nueve veces: cómo falla la protección de la tribu más aislada del mundo

Justo después del tsunami de 2004, este miembro de la tribu de los sentineleses fue fotografiado disparando flechas a un helicóptero.
Justo después del tsunami de 2004, este miembro de la tribu de los sentineleses fue fotografiado disparando flechas a un helicóptero.

© Indian Coastguard/Survival

Un hombre ha sido arrestado por novena vez por cazar furtivamente tortugas de mar y entrar ilegalmente en una reserva indígena de las islas Andamán en la India. Las islas son el hogar de pueblos indígenas aislados y recientemente contactados, que podrían ser aniquilados si las autoridades no les protegen debidamente.

El hombre, identificado por la policía de Andamán como Narayan Roy, y un cómplice fueron descubiertos con una tortuga marina muerta dentro de una bolsa. La prensa local informó que previamente había sido puesto en libertad bajo fianza nueve veces por “entrar en la Reserva Indígena Jarawa, por caza furtiva y por explotar a la tribu”.

La reserva es el hogar de los jarawas, una tribu que solo ha mantenido contacto con los colonos que viven cerca de su reserva desde 1998. Son extremadamente vulnerables a la violencia y a la explotación sexual por parte de los foráneos, a las enfermedades frente a las que no tienen inmunidad y a la pérdida de los animales que cazan para alimentar a sus familias.

Aunque la caza furtiva en la reserva conlleva pena de prisión obligatoria y una multa, el señor Roy ha sido liberado en numerosas ocasiones. Los activistas de derechos humanos están preocupados porque este hecho demuestra la falta de voluntad política que tienen las autoridades de las Andamán de proporcionar a los jarawas la protección que necesitan.

Survival International, que lleva décadas haciendo campaña por los derechos de las tribus en las Andamán, ha escrito a las autoridades de las islas instándolas a que implementen sus propias políticas y repriman la caza furtiva en las reservas indígenas.

Las islas Andamán también son el hogar del pueblo indígena no contactado de los sentineleses, la tribu más aislada del mundo. Si se sigue consintiendo la caza furtiva sin control de forma similar en otras partes de las Andamán, la supervivencia misma de los sentineleses también correrá peligro.

Las tortugas de mar siguen siendo un objetivo prioritario para los cazadores furtivos en las islas Andamán, que ponen en peligro a pueblos indígenas como los jarawas o los sentineleses.
Las tortugas de mar siguen siendo un objetivo prioritario para los cazadores furtivos en las islas Andamán, que ponen en peligro a pueblos indígenas como los jarawas o los sentineleses.

© Wikimedia

Esta última detención llega después de alarmantes informaciones que sugieren que cazadores furtivos y pescadores ilegales se han estado acercando extremadamente a los sentineleses, que viven en la cercana isla de Sentinel del Norte.

Oficialmente, la India tiene una política no intervencionista y de “ojos abiertos” (“hands-off, eyes-on”) que protege a los sentineleses de un contacto forzoso y que los monitorea desde la distancia para detectar problemas. Sin embargo, por lo que se desprende de los recientes comentarios del ministro de Asuntos Indígenas en Nueva Delhi pareciera que estén considerando la posibilidad de adoptar un enfoque más activo.

Según manifestó el ministro Jural Oram: “A fecha de hoy todavía no está claro cuántos de ellos siguen vivos. Necesitamos hacer algo o de otro modo algún día se extinguirán (…) establecer contacto con los sentineleses todavía supone un desafío.”

Los pueblos indígenas aislados como los sentineleses son los más vulnerables del planeta. Están en riesgo de ser aniquilados por la violencia que ejercen los foráneos que les roban sus tierras y recursos, y por enfermedades como la gripe o el sarampión frente a las que no tienen inmunidad.

Aunque los jarawas han mantenido un contacto limitado con los colonos que viven cerca de su selva durante casi veinte años todavía siguen siendo extremadamente vulnerables. En 1999 y en 2006 la tribu sufrió brotes de sarampión, una enfermedad que ha aniquilado a muchos pueblos indígenas en todo el mundo tras el contacto con foráneos.

Los jarawas han vivido de la caza y la pesca en las islas Andamán durante miles de años. Pero las invasiones de los colonos británicos primero y de los colonos de la India después han dificultado cada vez más sus vidas.
Los jarawas han vivido de la caza y la pesca en las islas Andamán durante miles de años. Pero las invasiones de los colonos británicos primero y de los colonos de la India después han dificultado cada vez más sus vidas.
© Survival

Preocupa que si no se hace más para proteger los límites de la Reserva Jarawa y los mares que rodean la isla de Sentinel del Norte y para perseguir a quienes roban su comida las tribus podrían afrontar más desastres. Estas tribus dependen por completo de los alimentos que consiguen cazando y recolectando en la selva y el mar para poder conservar sus modos de vida autosuficientes.

Survival lidera una batalla internacional por los derechos de los pueblos indígenas aislados. La organización presentó el pasado mes de mayo un vídeo (pronto disponible en español), que cuenta con la participación de los actores Mark Rylance y Gillian Anderson, cuyo objetivo es difundir el mensaje de que los pueblos indígenas aislados se enfrentan a una catástrofe a menos que su tierra sea protegida.

El director de Survival International, Stephen Corry, declaró: “El Gobierno de la India es responsable de garantizar que los jarawas, los sentineleses y otras tribus de las islas Andamán puedan decidir su propio futuro sin ser molestados por foráneos. Deberían aprender de las terribles experiencias de contacto forzoso que tuvieron lugar durante el dominio colonial británico, cuando tribus enteras fueron aniquiladas. Los jarawas y los sentineleses deben tener su tierra protegida o se enfrentarán a su aniquilación”.