"Pistoleros a sueldo de los ganaderos" matan y abandonan a indígena brasileño

Dos indígenas guaraníes de Brasil.
Dos indígenas guaraníes de Brasil.
© João Ripper/Survival

Un hombre guaraní entre los 20 y los 30 años ha muerto a causas de las heridas sufridas tras ser víctima de un presunto ataque de pistoleros a sueldo de ganaderos brasileños.

Teodoro Ricardi fue abandonado con heridas mortales y falleció el martes en la cuneta de una carretera en el estado de Mato Grosso do Sul, en el centro-oeste del país.

Había recibido siete puñaladas y su cuerpo estaba cubierto de magulladuras.

El ataque tuvo lugar en las cercanías del rancho São Luiz. Dos testigos guaraníes han declarado que vieron a hombres salir corriendo de dicho lugar y adentrarse en el bosque tras el incidente.

El rancho ocupa las tierras ancestrales de los guaraníes. La comunidad de Teodoro, Y’poi, lleva bajo sitio desde que decidieron reocupar parte de sus territorios en 2010.

Guaraníes de la comunidad de Y'poi en el estado de Mato Grosso do Sul.
Guaraníes de la comunidad de Y'poi en el estado de Mato Grosso do Sul.
© CIMI MS/Survival

Los guaraníes están atrapados por los ganaderos, que están restringiendo el acceso de los indígenas a atención médica.

Un guaraní de Y’poi dijo a Survival International: “Estamos siendo perseguidos. Nos tratan como a animales, matándonos y abandonándonos en las calles”.

Vídeo sobre la muerte de Marcos Veron, que también fue asesinado después de que su comunidad reocupara sus tierras ancestrales.

“Su voz no ha sido silenciada”En esta emocionante entrevista, la nuera de Marcos Verón le cuenta a la investigadora de Survival su testimonio del asesinato de su suegro, Marcos Verón, que permanece impune.

Los guaraníes de Mato Grosso do Sul, que intentan desesperadamente recobrar una fracción de sus territorios originales, se enfrentan a una fiera y violenta resistencia por parte de los ricos ganaderos y propietarios de plantaciones de soja y caña de azúcar.

El director de Survival International ha declarado hoy: “El asesinato de Teodoro viene a añadir aún más dolor al gran sufrimiento de los guaraníes. Su muerte, como la de otros antes que él, podría haberse evitado si el Gobierno brasileño hubiera permitido a los guaraníes vivir en la tierra que de hecho les pertenece por derecho”.

En 2009 la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Navi Pillay, mostró su asombro ante la lucha de los guaraníes, y la describió como “sorprendentemente invisible”.