Tanzania: los masáis denuncian la complicidad de la UNESCO en su expulsión en nombre de la “conservación”
21 abril 2026
© MISAOcho expertos de la ONU afirman que “las iniciativas de conservación no deben ir en detrimento de los derechos humanos”.
Miembros del Pueblo Masái han protestado en uno de los destinos turísticos más importantes de Tanzania contra su expulsión en nombre de la conservación de la naturaleza.
Las protestas, celebradas el pasado sábado durante el Día del Patrimonio Mundial, buscan visibilizar la complicidad de la UNESCO en la persecución de larga duración por parte del Gobierno de Tanzania de comunidades indígenas masáis que llevan generaciones viviendo en el Área de Conservación de Ngorongoro, declarada Patrimonio Mundial de la UNESCO.
Los masáis están siendo expulsados de sus territorios ancestrales en nombre de la conservación de la naturaleza. Las autoridades tanzanas han llevado a cabo detenciones arbitrarias, han golpeado y torturado a los residentes, y han suspendido sus servicios de salud para forzar a las familias a marcharse. Dos comisiones creadas por el presidente tanzano acaban de dar luz verde para que las expulsiones continúen y se amplíen, usando como justificación el estatus de Patrimonio Mundial de la UNESCO de Ngorongoro.
Justo antes de las protestas, ocho expertos de la ONU emitieron un comunicado instando a las autoridades a hacer públicas las averiguaciones de las comisiones. También señalaron que “en 1951, se aseguró a los masáis que podrían seguir residiendo en el Área de Conservación de Ngorongoro a cambio de ceder tierras para la creación del Parque Nacional del Serengueti. Estos compromisos históricos con los pueblos indígenas deben ser respetados y sus derechos humanos plenamente garantizados”.
La Alianza Internacional de Solidaridad Masái (MISA, según sus siglas en inglés) dijo en otro comunicado: “El estatus de Patrimonio Mundial se está usando en contra nuestra, sin contar con nosotros. No se nos reconoce como dueños legítimos y originarios de los derechos sobre Ngorongoro. Para ellos, Ngorongoro pertenece a los turistas, a los conservacionistas y al mundo”.
“Hacemos un llamamiento a la #UNESCO, la #UICN y el Comité del Patrimonio Mundial (…) para que declaren de forma clara y pública que deben respetarse los derechos de los pueblos indígenas, para que insistan en que las diversas comunidades indígenas de Ngorongoro son los custodios legítimos y los titulares de los derechos sobre estas tierras, y para que exijan que se ponga fin al denominado programa de reubicación voluntaria”.
Por su parte Caroline Pearce, directora de Survival International, declaró hoy: “La UNESCO es el socio oculto en las expulsiones ilegales que el Gobierno tanzano está llevando a cabo contra los pueblos indígenas de Ngorongoro de su propio territorio ancestral. Durante décadas, el Comité del Patrimonio Mundial ha retratado a los masáis como una amenaza para el medio ambiente, alegando que son demasiado numerosos y que su ganado sobreexplota los pastizales, otorgando así una apariencia de legitimidad a estas expulsiones. Incluso ahora, sigue describiendo este programa de expulsiones violento como reubicación 'voluntaria'. Con los propios expertos de la ONU condenando ya las expulsiones, ¿cuánto tiempo más respaldará la UNESCO estas prácticas?”.



