Una historia que nos demuestra que NO todo el mundo quiere vivir como nosotros

 
La singular historia de dos mujeres awás no contactadas que decidieron regresar a la selva.
Amakaria y Jakarewyj enfermas en la comunidad awá poco después del contacto.

Amakaria y Jakarewyj enfermas en la comunidad awá poco después del contacto.

© Survival

Los pueblos indígenas aislados son los más vulnerables del planeta. Sabemos muy poco de ellos. Pero a veces es posible vislumbrar un pedacito de su mundo…

Recordarás a Amakaria y Jakarewyj, dos mujeres indígenas aisladas awás de la Amazonia brasileña que se vieron obligadas a salir del aislamiento y a abandonar su estilo de vida nómada. Desde hace años vivían a la fuga, escapando de los madereros y sus “gritonas” motosierras que tanto las aterrorizaban. El resto de su comunidad había sido exterminada.

Poco después del contacto contrajeron tuberculosis; una enfermedad que suele ser mortal para tribus recientemente contactadas. Cuando visitamos la comunidad sedentarizada awá que las acogió nos alarmó ver a Jakarewyj gravemente enferma. Se debatía entre la vida y la muerte, yacía inmóvil en su hamaca, consumida y demasiado débil como para alimentarse por sí misma o tan siquiera hablar.

Entonces os pedimos actuar con urgencia y gracias a vuestra increíble movilización el Gobierno brasileño envió a un equipo médico que las trasladó al hospital de la capital del estado para que recibieran el tratamiento adecuado. Afortunadamente, poco a poco Amakaria y Jakarewyj se recuperaron. Sin duda vuestros esfuerzos salvaron sus vidas.

Uno de los muchos aserraderos que operaban en tierra awá.

Uno de los muchos aserraderos que operaban en tierra awá.

© Silvano Fernandes/FUNAI

Pero su historia no termina aquí.

Tras dieciocho meses viviendo en la comunidad, Amakaria y Jakarewyj nos sorprendieron hace pocas semanas con su decisión de regresar al interior de la selva. Comentaban que echaban de menos los alimentos y medicinas que solían recolectar, y la familiaridad y confort de su hogar en la selva.

A pesar de la amenaza que suponen los madereros ilegales, todavía presentes en algunas zonas, la nostalgia por su estilo de vida ha sido más poderosa que cualquier beneficio que el “mundo exterior” pudiera ofrecerles. Estaban tan decididas a regresar que al marcharse eliminaron deliberadamente todos sus rastros para que nadie pudiera seguirlas.

La selva se recupera en un camino abierto por los madereros ilegales tras su expulsión en 2014.

La selva se recupera en un camino abierto por los madereros ilegales tras su expulsión en 2014.

© Survival International, 2015

Esta extraordinaria historia demuestra claramente que muchos pueblos indígenas y tribales están totalmente decididos a permanecer en sus tierras si tienen la oportunidad, y además nos recuerda que no todo el mundo quiere vivir como “nosotros”. También constata la eficacia de nuestro trabajo y que debemos seguir marcando la diferencia: si Amakaria y Jakarewyj siguen vivas es gracias a tus esfuerzos.

Cuando lanzamos la campaña por los awás en 2012, se enfrentaban a la extinción. Rodeados de madereros por todas partes ya no sabían qué hacer para sobrevivir. Tenían demasiado miedo a la violencia de los invasores y no se atrevían a abandonar sus comunidades para cazar y recolectar. Hoy, gracias a ti, las heridas de su selva van sanando y los árboles vuelven a ocupar los desmontes, carreteras y campos que abrieron los madereros. Pequeña Mariposa, la niña awá que simbolizó la campaña, está creciendo y ahora suele acercarse a las orillas del río Caru, vital para su supervivencia. No podía hacerlo antes por el riesgo que suponía para su vida.

Los problemas de los awás no están todos resueltos. Viven en cuatro áreas distintas y, aunque reconocidas legalmente por el Gobierno brasileño, no todas cuentan con la protección física adecuada. Periódicamente los madereros prenden fuego a las zonas que habitan y las autoridades apenas adoptan medidas. Pero no hay duda de que sin tu apoyo y sin Survival su situación sería mucho peor, tal vez sin esperanza alguna.

Pequeña Mariposa junto a su primo en la orilla del río Caru, antes inaccesible a causa de la presencia amenazante de los madereros.

Pequeña Mariposa junto a su primo en la orilla del río Caru, antes inaccesible a causa de la presencia amenazante de los madereros.

© Survival International, 2015

Hoy, cuando más de un centenar de pueblos indígenas aislados en el mundo se enfrentan a la amenaza creciente de la violencia genocida por parte de foráneos que les arrebatan sus tierras y recursos, tu apoyo hoy es más necesario que nunca para conseguir más acciones y éxitos concretos y para continuar ayudando a los pueblos indígenas y tribales a decidir autónomamente su propio futuro.

Por favor, dona o hazte socio/a para intensificar la campaña por los pueblos indígenas aislados y contribuir a que los awás y otros pueblos indígenas en aislamiento tengan la oportunidad de decidir su propio futuro. Ninguna cantidad es pequeña.

Si ya eres socio/a, por favor, considera aumentar tu cuota lo que puedas permitirte o hacer un donativo. ¡Gracias por tu compromiso!

¿Nos ayudas a seguir impulsando nuestras campañas?

Gracias, en nombre de todo Survival, por ser parte esencial de este movimiento radical y emocionante.

Dependemos de ti. Necesitamos tu apoyo económico, energía y entusiasmo para ayudarnos a combatir una de las crisis humanitarias más urgentes y trágicas de nuestro tiempo. Hazte socio/a o haz un donativo.

Actúa ahora para ayudar a los awás

Tu apoyo es vital para la supervivencia de los awás y los indígenas aislados. Puedes colaborar de muchas maneras.