Los cazadores furtivos amenazan la supervivencia del pueblo indígena jarawa
Hasta 1998 los jarawa escogieron resistirse al contacto con todos los foráneos. En la actualidad, se encuentran gravemente amenazados. Los furtivos permanecen días enteros acampados en su selva, y las autoridades locales están desafiando la orden del Tribunal Supremo de la India que obliga a cerrar la carretera que atraviesa su reserva.
En 1999 y 2006 los jarawa padecieron brotes de sarampión, una enfermedad que ha provocado la extinción de muchos pueblos indígenas en todo el mundo tras entrar en contacto con foráneos.
De los cuatro pueblos indígenas de las Islas Andamán, la colonización resultó especialmente desastrosa para los granandamaneses. Cuando llegaron los británicos, este pueblo lo conformaban más de 5.000 personas; en la actualidad sólo sobreviven 53.
Cientos de granandamaneses fueron asesinados en conflictos con los colonos británicos cuando defendían su territorio de la invasión. Los británicos cambiaron sus tácticas y establecieron el “Hogar Andamán”, en el que mantenían presos a los granandamaneses. Muchos otros murieron de enfermedades y abusos en el hogar, y de los 150 bebés nacidos allí, ninguno vivió más de dos años.
En 1970, las autoridades indias trasladaron a los granandamaneses que quedaban a la diminuta Isla del Estrecho, en la que viven ahora completamente dependientes del Gobierno para comer, guarecerse y vestirse. Entre los granandamaneses supervivientes abunda el abuso del alcohol, que a menudo es suministrado con la complicidad de los funcionarios del Gobierno.