Survival considera ‘totalmente inadecuada’ la respuesta de Paraguay a la CIDH

Mujer ayoreo. Sus familiares aislados se encuentran amenazados por la deforestación que está destruyendo su tierra ancestral.
Mujer ayoreo. Sus familiares aislados se encuentran amenazados por la deforestación que está destruyendo su tierra ancestral.
© Survival

Survival International ha criticado al Gobierno paraguayo por no proteger al pueblo indígena más vulnerable de Paraguay.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ha ordenado al Gobierno que detenga la deforestación en la tierra ayoreo. Nuevas imágenes satelitales muestran que la tala se produce a una velocidad alarmante.

Pero hasta la fecha, la respuesta del Gobierno a la CIDH y a los ayoreos ha sido totalmente inadecuada. En vez de abordar la deforestación desenfrenada, se ha centrado en la implementación de proyectos de desarrollo. Paradójicamente podrá seguir concediendo licencias medioambientales que habilitarán a las empresas ganaderas para continuar deforestando la tierra.

Y aún más importante, no ha hecho mención alguna a los derechos territoriales, cuando el único modo de detener por completo la tala y proteger a los ayoreos consiste en garantizar que puedan regresar a su tierra.

Los ayoreos viven en la región del Chaco paraguayo, el mayor bosque que hay en América del Sur fuera de la Amazonia. Parte de su tierra ancestral ha sido declarada Reserva de la Biosfera por la UNESCO.

Pese a ello, Paraguay registra la mayor tasa de deforestación del mundo. De media, cada mes se talan en el Chaco 14 millones de árboles.

Empresas ganaderas, entre ellas Carlos Casado S.A., filial de la constructora española Grupo San José, y la brasileña Yaguareté Porã S.A., están destruyendo rápidamente el biodiverso hogar de los ayoreos.

Muchos de ellos se ven obligados a salir de su bosque. Algunos de sus familiares permanecen en aislamiento, huyendo de la destrucción que arrasa su tierra. Conforman el único grupo indígena aislado en Latinoamérica que vive fuera de la Amazonia, y uno de los pueblos más vulnerables del planeta.

Las nuevas imágenes satelitales revelan que al tiempo que la CIDH ordenaba una serie de medidas cautelares, Yaguareté Porã S.A. estaba deforestando territorio ilegalmente. La empresa no tiene licencia medioambiental y planea deforestar un 80% del territorio que ocupa, dejando únicamente una pequeña porción como reserva natural. Por este motivo Survival concedió a la empresa el Premio al Mejor Lavado de Imagen Ecológico.

Como el Gobierno todavía no ha implementado acciones para garantizar que las topadoras en la zona dejen de destruir la tierra, es probable que la deforestación prosiga.

Imagen vía satélite del Chaco paraguayo. Febrero de 2016.
Imagen vía satélite del Chaco paraguayo. Febrero de 2016.
© GAT

El líder ayoreo Po’ai Picanerai dijo a Survival: “Los foráneos ya han destruido su propia tierra. Ahora están destruyendo la nuestra.”

Survival ha escrito al Gobierno de Paraguay, a Grupo San José y a Yaguareté Porã S.A., instándolos a devolver la tierra a los ayoreos. La organización paraguaya GAT también ha mantenido conversaciones en este sentido con algunos ministros.

El director de Survival International, Stephen Corry, declaró: “Aunque resulta prometedor que el Gobierno de Paraguay haya tenido voluntad de reunirse con los ayoreos, lo cierto es que no está haciendo lo suficiente. Los proyectos de desarrollo no restarán valor al hecho de que los ayoreos son refugiados en su propia tierra, que está siendo rápidamente destruida. Como muestran las recientes imágenes satelitales, no se puede confiar en que las empresas agroganaderas dejen de deforestar territorio. El único modo de garantizar que queden algunos árboles en pie en la zona es devolver a los ayoreos su tierra.”