Los supervivientes de una terrible masacre, en la que dieciséis indígenas yanomamis fueron asesinados por buscadores de oro ilegales, recuerdan veinte años después la tragedia y denuncian que los mineros siguen invadiendo su tierra.

Marisa Yanomami y Leida Yanomami, supervivientes de la masacre de Haximú de 1993, recuerdan el doloroso episodio:

“Los buscadores de oro mataron a nuestros hermanos y hermanas y también mataron a nuestro padre con machetes; algunos fueron asesinados con pistolas.

Supervivientes de la masacre de Haximú, en la que dieciséis yanomamis fueron asesinados por buscadores de oro ilegales, sujetan las urnas con las cenizas de sus parientes.
Supervivientes de la masacre de Haximú, en la que dieciséis yanomamis fueron asesinados por buscadores de oro ilegales, sujetan las urnas con las cenizas de sus parientes.
© C Zacquini/ Survival

Vivíamos en un lugar llamado Haximú, donde la masacre comenzó. Luego huimos hacia la selva, pero los buscadores de oro vinieron tras nosotros y mataron a otras diez personas, llegando el total de muertes a dieciséis.

Después de que murieran las primeras diez personas, al comienzo de la guerra, nos movimos a otro lugar para escondernos y nos quedamos en nuestro shabono [casa comunal], pero al día siguiente los mineros aparecieron de nuevo.

Nos quedamos en la misma zona, no nos alejamos, así que los mineros siempre venían detrás de nosotros. Así fue como sucedió la masacre de la comunidad de Haximú.

No podemos hablar mucho sobre ella porque nos entristece. Cuando hablamos sobre la masacre recordamos a nuestro padre y por este motivo no podemos entrar en detalles.”


Davi Kopenawa, portavoz de los yanomamis, recuerda a quienes murieron asesinados en Haximú:

“Nunca me he olvidado de Haximú. Los buscadores de oro mataron a dieciséis yanomamis y los mismos mineros regresaron.

Davi Kopenawa es un portavoz y chamán yanomami.
Davi Kopenawa es un portavoz y chamán yanomami.
© Fiona Watson/Survival

Hablé con Arorama de Haximú thëri (un yanomami de Haximú) y él no lo ha olvidado nunca. Yo tampoco lo he olvidado.

La policía federal no logró castigarlos. Los mismos buscadores de oro que mataron a Haximú thëri (el pueblo haximú) volvieron.

Estábamos indignados porque los mineros nunca fueron castigados y no sufrieron como nosotros.

No recordamos a nuestros muertos. Los napë pë [gente blanca o no yanomami] siguen preguntando por Haximú. A la gente blanca le gusta escribir y grabar lo que pasó en papel. Los napë pë dan entrevistas para que otros lean y recuerden, pero los yanomamis no hemos olvidado.

Nosotros los yanomamis nunca seremos amigos de los mineros.”

Davi Kopenawa es un chamán y portavoz yanomami. Es el presidente de la Asociación Hutukara Yanomami: www.hutukara.org.

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