WWF está asociada con una empresa maderera que destruye la tierra de los “pigmeos”

Guardaparques financiados por WWF han expulsado a indígenas bakas de su territorio en la selva y han sido cómplices de graves abusos de los derechos humanos

Guardaparques financiados por WWF han expulsado a indígenas bakas de su territorio en la selva y han sido cómplices de graves abusos de los derechos humanos

© Survival International

Una empresa maderera francesa, asociada oficial del El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), está desforestando una vasta zona de selva en el sudeste de Camerún sin el consentimiento de los “pigmeos” bakas (que han vivido y administrado su territorio durante generaciones), según ha podido saber Survival International.

En un comunicado de prensa y un informe de WWF se describe a Rougier como una “compañía forestal y comercial integrada” y una gran “operadora forestal”. Esta empresa se dedica a talar árboles en una zona cuya extensión estimada es de unas 600.000 hectáreas, más de lo que permite la legislación camerunesa.

La organización Amigos de la Tierra también denunció a Rougier por sus actividades en Camerún, entre otras cosas por manipulación ilegal de precios, tala ilegal fuera de una concesión, talar más árboles de lo autorizado y exportación ilegal de maderas exóticas.

WWF ha declarado que jamás se asociaría con una empresa que actuara en tierras indígenas sin el consentimiento de los pueblos indígenas. Al asociarse con Rougier, ha violado su propia política sobre pueblos indígenas.

Survival escribió recientemente al director general de Rougier para preguntarle si considera que su empresa ha obtenido el consentimiento de los bakas para la tala de árboles. En su respuesta, la empresa se limita a decir que “las comunidades bakas están al tanto de nuestra existencia y actividad”.

De acuerdo con la legislación de Camerún, a menudo se criminaliza a los bakas acusándoles de “furtivos” por cazar para alimentar a sus familias. En un mapa elaborado por Rougier, todos los poblados bakas en la selva dentro de una concesión se califican como “campamentos de furtivos”.

Rougier ha talado zonas de selva tropical en el este de Camerún para la construcción de una presa.

Rougier ha talado zonas de selva tropical en el este de Camerún para la construcción de una presa.

© Bernard Bangda

En febrero Survival presentó una queja ante la OCDE sobre WWF por financiar patrullas antifurtivos en Camerún, que han hecho uso de la violencia y la intimidación para negar a los indígenas el acceso a sus tierras.

Según un reciente informe elaborado por la Unión Europea, en Camerún no opera legalmente ninguna compañía maderera. Los expertos dicen que no se llevan a cabo talas con criterios sostenibles.

Las pruebas demuestran que los pueblos indígenas y tribales son los mejores conservacionistas y guardianes del mundo natural. A pesar de ello, WWF ha preferido asociarse con empresas internacionales que destruyen a los mejores aliados del medioambiente: los propios pueblos indígenas.

Según declaró el director de Survival, Stephen Corry: “Si hacían falta más pruebas de que WWF está más interesado en asegurarse nuevos ingresos que en velar realmente por el medioambiente, aquí la tenemos. El lenguaje absurdo que ha utilizado para tratar de ocultar esta asociación con una empresa maderera –calificando a Rougier de ‘líder en la producción de madera tropical africana certificada’– no debería engañar a nadie y dice mucho de la naturaleza de esta asociación. Es una farsa y está dañando la conservación del medioambiente. Survival está combatiendo estos abusos, por los pueblos indígenas, por la naturaleza y por toda la humanidad. Las organizaciones conservacionistas deberían asociarse con los pueblos indígenas para proteger los entornos naturales, no con compañías que lo destruyen para hacer dinero rápido.”

Nota: "Pigmeo” es un término genérico que se usa normalmente para referirse a los pueblos cazadores-recolectores de la cuenca del Congo y de cualquier otro lugar de África central. Algunos indígenas consideran que este término es peyorativo y lo evitan, pero otros lo usan como una forma práctica y fácilmente reconocible de referirse a sí mismos.