Protesta de indígenas brasileños en Brasilia, la capital federal del país.

Protesta de indígenas brasileños en Brasilia, la capital federal del país.

© Alan Avezedo/MNI

Indígenas brasileños están protestando contra las amenazas de la élite política del país de disolver sus tierras y limitar sus derechos.

A medida que avanza el juicio político (impeachment) de la presidenta Dilma Rousseff, el presidente interino Michel Temer y sus recién nombrados ministros están intentando detener la protección de las tierras indígenas.

La presidenta Rousseff fue criticada por demarcar menos territorios indígenas que todos sus antecesores desde el final de la dictadura militar. Pero Rousseff y sus colegas firmaron varios decretos de protección territorial las semanas previas a su suspensión del cargo.

Estos incluyen la tierra de los indígenas aislados kawahivas, uno de los pueblos más vulnerables del planeta, a raíz de la campaña global de Survival, un territorio guaraní que fue robado a los indígenas dejándolos en una situación deplorable, y las tierras de indígenas avá canoeiros, araras, muras y mundurukus

Pero desde entonces el ministro interino de Justicia, Alexandre de Moraes, ha anunciado un plan de revisión de los recientes decretos territoriales provocando indignación por toda la nación.

Muchos de los ministros que conforman el Gobierno interino son miembros de la bancada ruralista antindígena del país que está intentando debilitar los derechos territoriales de los indígenas, incluso a través de una propuesta de enmienda constitucional conocida como PEC 215.

De implementarse, la PEC 215 podría imposibilitar demarcaciones futuras de tierras, reducir el área de los territorios existentes y abrirlos a proyectos de minería, exploración de hidrocarburos, carreteras, bases militares y otros proyectos que podrían resultar fatales para los pueblos indígenas.

Al nuevo ministro interino de Agricultura, Blairo Maggi, se le conoce como el “rey de la soja”. Su familia ganó miles de millones a costa de la usurpación de selvas y tierra indígena. Maggi se ha manifestado públicamente en contra del reconocimiento de los territorios indígenas y a favor de las presas hidroeléctricas y otros proyectos que violan los derechos de los pueblos indígenas.

El mes pasado más de 1.000 indígenas se manifestaron en Brasilia. En una contundente carta abierta dirigida a Michel Temer, APIB, la Articulación de los Pueblos Indígenas de Brasil, expresó: “Repudiamos cualquier tentativa de retroceso de nuestras conquistas, y exigimos un respeto total a nuestros derechos fundamentales garantizados en la Constitución Federal”.

Cientos de miles de indígenas por todo el país dependen de sus tierras para sobrevivir. La Constitución brasileña y el derecho internacional garantizan la protección de sus tierras para su uso exclusivo, pero las leyes están siendo violadas y algunas tribus se enfrentan al genocidio.

La campaña de Survival International Stop al genocidio en Brasil con motivo de las Olimpiadas, pide que el Gobierno de Brasil detenga esas alteraciones jurídicas potencialmente fatales e implemente la orden de proteger por completo la tierra de los indígenas aislados kawahivas para impedir su aniquilación.