Seis indígenas asesinados en Brasil: el conflicto territorial se agrava

José Días Guajajara (derecha) es uno de los hombres guajajaras asesinados a finales de 2016

José Días Guajajara (derecha) es uno de los hombres guajajaras asesinados a finales de 2016

© CIMI Regional Maranhão

Seis indígenas amazónicos han sido asesinados en la última oleada de violencia contra la población indígena en Brasil.

Los hombres, del pueblo indígena guajajara en el noreste de la Amazonia, fueron asesinados entre septiembre y noviembre de 2016. Tras ello, sus cuerpos aparecieron brutalmente desmembrados.

Estos seis hombres son las últimas víctimas conocidas del conflicto territorial que asola el área. Varios grupos de guajajaras lideran los esfuerzos para expulsar a los madereros ilegales de sus bosques.

La ONG brasileña CIMI dijo de uno de los hombres: “Luchaba por defender el territorio indígena de la tala ilegal y enfadó a quienes viven de ello”.

Los guajajaras han denunciado constantes amenazas de muerte por parte de foráneos que les roban su tierra y sus recursos. Una poderosa y violenta mafia de madereros opera en la región, respaldada por algunos políticos locales.

Durante este año, también otros cinco guajajaras fueron asesinados. Procedían del territorio indígena Arariboia, donde los “Guardianes guajajaras” arriesgan sus vidas para expulsar a los madereros y así salvar a sus vecinos awás no contactados de la extinción.

Los Guardianes guajajaras organizan expediciones para expulsar a los madereros ilegales y así salvar a sus vecinos awás no contactados de la extinción.

Los Guardianes guajajaras organizan expediciones para expulsar a los madereros ilegales y así salvar a sus vecinos awás no contactados de la extinción.

© Survival

Olimpio Guajajara, uno de los Guardianes, manifestó a Survival: “Los awás se enfrentan a un genocidio. Nadie tiene derecho a arrebatarles sus tierras. Por favor, ¡ayúdennos a protegerlos!”.

Los pueblos indígenas aislados son los más vulnerables del planeta y se enfrentan a una catástrofe a menos que su tierra sea protegida.

En estos momentos se debaten en el Congreso brasileño una serie de planes que reducirían drásticamente los derechos territoriales indígenas y recortarían y congelarían la financiación de la FUNAI, el organismo encargado de proteger sus tierras. De aprobarse, la complicada situación de los guajajaras y del resto de pueblos indígenas y tribales del país se agravará todavía más.

Los indígenas brasileños y sus aliados en todo el mundo están protestando ante este terrible posibilidad.