Papúes asesinados mientras continúan las manifestaciones antirracistas

Militares indonesios abren fuego contra manfiestantes en Deiyai, Papúa Occidental. Se ha denunciado la muerte de seis papúes.

Militares indonesios abren fuego contra manfiestantes en Deiyai, Papúa Occidental. Se ha denunciado la muerte de seis papúes.

© Survival

Se ha reportado el asesinato de siete papúes cuando la policía y el ejército han abierto fuego contra manifestantes. Se cree que seis de ellos murieron la semana pasada en la zona de Deiyai de Papúa Occidental y que ayer murió un estudiante papú por arma de fuego durante una incursión en una residencia universitaria. Al parecer, muchos otros manifestantes han resultado heridos y un policía ha sido asesinado. Las autoridades cuestionan estas cifras.

Las continuas protestas, algunas de las cuales han dado pie a la quema de edificios públicos, se han producido en toda Papúa Occidental (la mitad occidental de la isla de Nueva Guinea) tras el ataque racista contra estudiantes papúes en la ciudad javanesa de Surabaya.

En el exterior de una residencia de estudiantes papúes se congregó un gentío que gritaba “monos”, “cerdos” y ”perros” después de que los estudiantes fueran acusados de ultrajar la bandera indonesia en el Día de la Independencia de Indonesia. Entre los concentrados que gritaban había oficiales del ejército. En Papúa Occidental se han viralizado vídeos que muestran el abuso racista y miles de papúes han salido a la calle para protestar.

Los manifestantes han gritado “No somos monos” y diversas consignas antirracistas, reclamando asimismo la independencia de Indonesia. Los papúes han sufrido durante mucho tiempo abusos racistas y violentos por parte de las autoridades indonesias, y las demandas pacíficas de independencia han sido reprimidas brutalmente.

Victor Yeimo, un líder independentista, ha explicado al periódico The Guardian
que la gente está indignada no solo “porque nos llamen monos, sino porque [Indonesia] nos trata como animales”.

Indonesia, que ocupa Papúa Occidental desde 1963, tiene un largo historial de violaciones de los derechos humanos contra los papúes. Asesinatos, detenciones arbitrarias y torturas a manos de los servicios de seguridad son moneda corriente.

Las autoridades han respondido a las recientes manifestaciones enviando a miles de soldados más, incluidos –según se informa– 600 agentes más de la temida Brimob (policía paramilitar) a la capital Jayapura, a pesar de que Papúa Occidental ya es la región más militarizada de Indonesia. También se han producido amplios cortes de las comunicaciones por internet y teléfono.