VICTORIA JUDICIAL - Se prohíbe a misioneros evangélicos entrar en la tierra de tribus no contactadas

Dos de los misioneros mencionados en el fallo judicial, durante una expedición previa.

Dos de los misioneros mencionados en el fallo judicial, durante una expedición previa.

© Facebook

En una sentencia histórica, un juez brasileño prohíbe a misioneros evangélicos entrar en contacto con pueblos indígenas no contactados en el Valle de Javarí, hogar de la mayor concentración de tribus aisladas del planeta.

La demanda fue presentada por UNIVAJA, la organización indígena del Valle de Javarí, para combatir los intentos de los misioneros de llegar a las comunidades aisladas.

Kenampa Marubo, líder de UNIVAJA, la organización indígena del Valle del Javarí.

Kenampa Marubo, líder de UNIVAJA, la organización indígena del Valle del Javarí.

© Silia Moan/UNIVAJA

La sentencia menciona a varios misioneros (Andrew Tonkin, Josiah McIntyre y Wilson de Benjamin) y a la organización Misión Nuevas Tribus (Ethnos360), pero es aplicable a todos los misioneros que intentan entrar en el Valle del Javarí.

El juez ha declarado en su fallo judicial: “Los indígenas aislados son especialmente vulnerables (…) Establecer contacto con ellos es un gran riesgo”.

Asimismo, ha autorizado la intervención de la policía y el ejército para que se acate su orden, y ha advertido que todo aquel que la viole será multado con 1.000 reales al día (unos 175 €).

Eliesio Marubo, el abogado indígena de UNIVAJA, dijo hoy a Survival:

“¡La impresión que tengo después de conocer la orden judicial es que es la mejor posible! El mundo del derecho y las teorías jurídicas deberían servir para aplicar la ley a todos. UNIVAJA, como organización que representa a los pueblos indígenas del Valle de Javarí, sólo defiende el derecho de las comunidades a elegir lo mejor para ellas. Esta decisión es exclusivamente nuestra, ¡de los pueblos indígenas! Espero que esta decisión recuerde a los cristianos que la mayor instrucción divina es amar y respetar al prójimo”.

UNIVAJA dijo en un comunicado de prensa previo: “Si esta enfermedad (COVID-19) llega a nuestras aldeas, el escenario podría ser un genocidio. Pese a este horizonte sombrío para los pueblos indígenas del Valle de JavarÍ, en la práctica no hemos visto más que tímidos movimientos por parte de FUNAI [departamento gubernamental de asuntos indígenas), SESAI (agencia de salud indígena) y de los demás poderes públicos locales”.

Pareja tsohom-dyapa recientemente contactada y su bebé, Valle de Javarí, Brasil.

Pareja tsohom-dyapa recientemente contactada y su bebé, Valle de Javarí, Brasil.

© Fiona Watson/Survival

Misión Nuevas Tribus, una de las organizaciones misioneras fundamentalistas más grandes del mundo, anunció recientemente planes para contactar a los pueblos indígenas del Valle de Javarí y la compra de un helicóptero para entrar en el territorio.

Survival International dirige una campaña internacional para evitarlo, y sus simpatizantes están bombardeando las redes sociales de la organización con mensajes pidiendo que se mantengan alejados de los indígenas. Survival también está haciendo campaña para anular el reciente nombramiento del misionero evangélico Ricardo Lopes Dias como jefe del departamento gubernamental de indígenas no contactados.

Los pueblos indígenas no contactados son los más vulnerables del planeta. Poblaciones enteras están siendo exterminadas por la violencia ejercida por los foráneos que les arrebatan sus tierras y sus recursos, y por enfermedades como la gripe y el sarampión contra las cuales no tienen inmunidad. Por lo tanto, cualquier intento de contactar con estos pueblos durante la pandemia de coronavirus sería una sentencia de muerte para muchos de ellos.

Tupá, una mujer matis, cerca del río Itui en el Valle de Javarí, Brasil. Los matis fueron devastados por las enfermedades occidentales tras ser contactados por primera vez en la década de los 70. Más de la mitad de los matis murieron durante el año siguiente al contacto. Su población ha crecido de 87 a unos 500 habitantes en la actualidad, pero los portavoces locales indígenas dicen que el Gobierno brasileño no está haciendo lo suficiente para proteger su salud.

Tupá, una mujer matis, cerca del río Itui en el Valle de Javarí, Brasil. Los matis fueron devastados por las enfermedades occidentales tras ser contactados por primera vez en la década de los 70. Más de la mitad de los matis murieron durante el año siguiente al contacto. Su población ha crecido de 87 a unos 500 habitantes en la actualidad, pero los portavoces locales indígenas dicen que el Gobierno brasileño no está haciendo lo suficiente para proteger su salud.

© Fiona Watson/Survival

El coronavirus ya ha llegado a las comunidades indígenas de la Amazonia. Es probable que tenga consecuencias devastadoras para ellos. Un niño yanomami de quince años murió a causa del virus, y se teme que ahora se extienda por todo el territorio. El Territorio Indígena Yanomami, hogar también de varias comunidades indígenas yanomamis no contactadas, sufre la presencia de miles de mineros de oro ilegales. Los garimpeiros están operando peligrosamente cerca de un grupo aislado, aumentando los temores por su supervivencia.

Fiona Watson, directora de investigación y campañas de Survival, y experta en las tribus del Valle de Javarí, declaró hoy: “Esta sentencia es un fallo judicial muy importante porque reconoce los enormes peligros y el acto criminal de forzar el contacto con los indígenas aislados. Supone un gran golpe para los misioneros evangélicos que creen estar por encima de la ley en el Brasil de Bolsonaro. Las autoridades brasileñas deben actuar inmediatamente para hacer cumplir la decisión, expulsar a todos los misioneros del Valle del Javarí y asegurarse de que no intentan volver sin ‘ser detectados por el radar’, como hicieron en el pasado”.