Soldados asesinan a un joven indígena por recoger caracoles en un parque nacional

Ray Kumar Chepang.

Ray Kumar Chepang.

© Rajes Ghimire, Kantipur Daily News

Un joven indígena chepang habría sido asesinado por soldados en el Parque Nacional de Chitwan (Nepal) por recoger caracoles, según se ha informado.

Las autoridades del parque y los soldados también han prendido fuego a algunas casas de los chepangs y han destruido otras, dejando a diez familias sin hogar en plena estación del monzón.

Una familia chepang junto a las cenizas del que fuera su hogar después de que trabajadores del Parque Nacional de Chitwan le prendieran fuego en plena estación de lluvias monzónicas.

Una familia chepang junto a las cenizas del que fuera su hogar después de que trabajadores del Parque Nacional de Chitwan le prendieran fuego en plena estación de lluvias monzónicas.

© Megh Raj Dhakal/Survival

Raj Kumar Chepang, de 24 años, falleció el pasado 22 de julio a causa de presuntas heridas infligidas por soldados que lo golpearon y torturaron a él y a otros cuatro amigos por haber entrado en el Parque Nacional sin permiso.

La madre de Raj Kumar, Aaitimaya Chepang, declaró: “Mi hijo fue golpeado hasta morir. Necesito justicia por este acto inhumano”. Y añadió: “El mayor crimen de Raj Kumar fue que no podía ver a su familia morir de hambre y se fue a buscar comida a la selva”.

Las familias que perdieron sus hogares por los fuegos provocados aseguran que ni siquiera les dieron la posibilidad de rescatar comida, dinero y documentos vitales antes de que sus casas fueran devoradas por las llamas.

Estas expulsiones brutales y forzosas, que han dejado a diez familias sin hogar en medio del monzón y de la pandemia mundial, han suscitado críticas generalizadas.

© Raju Chaudhary/Survival

El activista indígena local tharu, Birendra Mahato, condenó tanto el asesinato como la destrucción de las casas de los chepangs y cuestionó que ninguna de las ONG conservacionistas internacionales que trabajan en la zona, como WWF y ZSL, se hubieran pronunciado contra estas atrocidades. "Dicen que ayudan a las comunidades, pero sólo se toman en serio a los animales salvajes, no les importan los derechos humanos de la gente”, afirmó.

Hacer la vista gorda ante las violaciones de los derechos humanos no es nada nuevo para las organizaciones conservacionistas en Nepal y en otros lugares. Cuando en 2006 un indígena tharu, llamado Shikharam Chaudhary, fue golpeado hasta la muerte por los guardaparques del Parque Nacional de Chitwan, WWF Nepal, lejos de denunciar el crimen, exigió en cambio que se retiraran los cargos contra los ecoguardas.

La investigadora de Survival, Sophie Grig, ha declarado: “Estos son actos horribles que deben ser condenados rotundamente y castigados con rapidez. Desafortunadamente, nada de esto resulta sorprendente a quienes observan el comportamiento de la conservación colonial en todo el mundo. Estas atrocidades, que las grandes organizaciones conservacionistas como WCS y WWF nunca denuncian, son demasiado comunes y hay que acabar con ellas”.