La policía y funcionarios forestales acosan a los líderes de jenu kurubas que reclaman su derecho a vivir en su bosque.

La policía y funcionarios forestales acosan a los líderes de jenu kurubas que reclaman su derecho a vivir en su bosque.

© Survival International

Mientras la pandemia causa estragos en la India, el pueblo indígena jenu kuruba está siendo acosado y amenazado por atreverse a exigir sus derechos a vivir en su bosque, que ha sido convertido en parque nacional.

La semana pasada, seis líderes jenu kurubas fueron acusados de graves delitos penales. Han sido acusados de “agresión y uso de fuerza criminal" contra funcionarios, después de que un guardaparques intentara impedir que uno de los líderes reparara su casa. Los jenu kurubas niegan rotundamente haber cometido ningún delito y han presentado una denuncia ante la policía afirmando que los funcionarios “no solo amenazan nuestras vidas, sino que han presentado deliberadamente acusaciones completamente falsas”.

JK Thimma, que lleva muchos años denunciando los intentos de expulsar a su pueblo del Parque Nacional de Nagarhole, ha sido reiteradamente acosado y perseguido por construir una casa en su pueblo. Una sentencia judicial reciente reconoció su derecho a construir una casa en el bosque; le absolvió de las violaciones de las leyes sobre la fauna y la flora silvestres y dijo que no se podía descartar que los cargos contra él fueran falsos y en represalia por su resistencia a las expulsiones.

Shanti, del pueblo indígena jenu kuruba, protesta con su gente a las afueras del Parque Nacional de Nagarhole, India.

Shanti, del pueblo indígena jenu kuruba, protesta con su gente a las afueras del Parque Nacional de Nagarhole, India.

© Survival

Thimma se refirió a las últimas acusaciones contra él y otros dirigentes: “Fue a causa de la protesta. Han presentado cargos contra nosotros para silenciarnos y meternos en la cárcel para que no haya más voces desde las aldeas. Es para crear miedo entre la gente indígena del bosque”.

En marzo, los jenu kurubas realizaron una gran protesta contra los intentos de expulsión y para exigir sus derechos a vivir en su bosque. En respuesta, el gobierno local prometió reconocer sus derechos a finales de mayo. Sin embargo, en vez de trabajar para cumplir esta promesa, el Departamento Forestal está apuntando a los líderes de la protesta con falsos cargos criminales, que podrían llevarlos a prisión hasta cinco años.

Los jenu kurubas dicen: 'WCS deja de hacer tu trabajo sucio'.

Los jenu kurubas dicen: ‘WCS deja de hacer tu trabajo sucio’.

© Survival

Las expulsiones las lleva a cabo el Departamento Forestal de la India, pero la Wildlife Conservation Society (WCS – la organización matriz del zoológico del Bronx) las apoya. La WCS insiste en que se trata de “realojamientos voluntarios” que benefician a los pueblos indígenas. Sin embargo, las comunidades denuncian que se ven obligadas a trasladarse; que su calidad de vida es peor en los lugares de reubicación; y que quieren volver a su bosque, lo que ha llevado al Gobierno estadounidense a detener la financiación de los realojamientos en nombre de la conservación de la naturaleza.

La creciente evidencia internacional demuestra que los pueblos indígenas son los mejores conservacionistas. Durante la protesta, los jenu kurubas cantaron canciones sobre el bosque y su necesidad de protegerlo: “Somos el pueblo de Nagarhole. Somos los reyes de estos bosques. Esta es nuestra madre tierra y nosotros somos su pueblo. ¿Quién más que sus hijos la protegerá?”.

Los jenu kurubas con máscaras hechas con hojas de la higuera sagrada. Están de pie frente a un aviso que indica a los forasteros que se mantengan alejados de su aldea, para protegerlos de la COVID-19.

Los jenu kurubas con máscaras hechas con hojas de la higuera sagrada. Están de pie frente a un aviso que indica a los forasteros que se mantengan alejados de su aldea, para protegerlos de la COVID-19.

© Survival International

Para mantener a su comunidad a salvo del coronavirus, los jenu kurubas levantaron una barricada con un aviso que decía que los foráneos tenían prohibida la entrada en su pueblo sin permiso. Pero esto fue ignorado por más de diez funcionarios, incluidos los guardaparques y la policía, que violaron las medidas de protección contra la COVID-19 de la aldea, poniendo en peligro al pueblo indígena.

La investigadora de Survival Sophie Grig dijo: “Es escandaloso que mientras la pandemia está devastando la India, la policía y los funcionarios forestales hayan puesto en peligro la vida de los adivasis [pueblos indígenas] que viven en el bosque, para acosarlos e intimidarlos de esta manera. Estos casos falsos deben abandonarse inmediatamente; hay que tomar medidas contra estos funcionarios y reconocer los derechos de los jenu kurubas a vivir, gestionar y proteger su propio bosque”.