Tribunal Internacional pide al Gobierno brasileño que detenga un proyecto de presa

El Tribunal Latinoamericano del Agua ha dictaminado que el Gobierno brasileño debería detener los planes de construcción de una presa en uno de los principales afluentes del Amazonas, debido a los efectos que ésta tendría sobre los pueblos indígenas.

El Gobierno brasileño ha concedido licencias para la construcción de gigantescas presas hidroeléctricas en el río Madeira, en el estado de Rondonia, cerca de la frontera con Perú y Bolivia. Sin embargo, organizaciones medioambientales e indígenas se quejan desde hace tiempo de que los planes no contemplan los efectos que las presas tendrían tanto sobre indígenas tanto contactados como no contactados, tales como los katina, los karipuna, los oro bom, los cassupá, los salamai, los katawixi y los uru-eu-wau-wau.

El Tribunal condena al Gobierno brasileño por ignorar los derechos de los pueblos indígenas y por el incumplimiento, tanto del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (del cual Brasil es signatario), como de la Constitución del país. Recomienda a su vez que la construcción de las presas no siga adelante hasta que se lleven a cabo estudios con la participación de los indígenas contactados en las zonas afectadas. También estipula que debe respetarse el derecho de los indígenas aislados a disponer de seguridad y a mantenerse alejados de los foráneos.

Ivaneide Bandeira Cardozo, de la organización local Kanindé, dice, “El veredicto del Tribunal es muy importante para nosotros, pues deja muy claro que otras [instituciones] están también preocupadas y que reconocen que la vida de los indígenas aislados está en peligro”.

El Tribunal Latinoamericano del Agua es una organización independiente que se estableció para mediar en situaciones de conflicto medioambiental. Juzga y condena moralmente los daños serios producidos en los sistemas de agua en Latinoamérica.