Los yanomami temen por sus vidas con la invasión de mineros

Madre e hijo yanomami.
Madre e hijo yanomami.
© Steve Cox/Survival

El portavoz y chamán yanomami, Davi Kopenawa, ha hecho un llamamiento de apoyo urgente, ya que el territorio yanomami del norte de Brasil está siendo invadido por buscadores de oro. Según declaraciones del propio Davi: “Está aumentando la llegada de mineros y los yanomami estamos muy preocupados…”.

“Pronto habrá conflictos entre los buscadores de oro y los yanomami… Sé cómo los mineros tratan a los yanomami y también estoy muy triste porque algunos yanomami están trabajando en zonas de minería a cambio de comida. Caerán enfermos; contraerán malaria e infecciones de transmisión sexual, porque los mineros utilizarán a las mujeres yanomami como ya lo hicieron en el pasado”, dijo Davi.

Y añadió: “Estoy muy enfadado con la FUNAI [departamento de asuntos indígenas del Gobierno de Brasil] y con la policía; no han controlado la entrada de mineros. El territorio de los yanomami está siendo invadido.”

El aviso de Davi Yanomami se produce sólo unos meses después de la reunión que mantuvo con el presidente Lula, durante la cual le pidió que sacara a todos los buscadores de oro que trabajaban ilegalmente en el territorio yanomami. La tierra de los yanomami está reconocida como un territorio indígena y es ilegal que los mineros trabajen en ella. Sin embargo, se estima que hay unos 1.000 buscadores de oro en la zona y los yanomami advierten ahora de una afluencia aún mayor.

Los mineros transmiten enfermedades como la malaria y la gripe, que son potencialmente mortales para los yanomami por su escasa resistencia ante este tipo de enfermedades introducidas. En 2009 se detectaron 500 nuevos casos de malaria entre la población yanomami de Brasil, siendo su población total de 16.000 personas.

Además, los buscadores de oro polucionan los ríos con mercurio, contaminando el agua potable y los peces que consumen los indígenas.

La salud de los yanomami está sufriendo y la atención médica básica no les llega por la corrupción y la incompetencia de la Fundación Nacional de la Salud de Brasil (FUNASA). El peligro de violencia hacia los yanomami persiste, puesto que los buscadores de oro suelen ir armados.

Durante la década de los 80, los yanomami sufrieron enormemente cuando más de 40.000 buscadores de oro brasileños invadieron su tierra. Los mineros asesinaron a algunos yanomami, destruyeron muchas comunidades y les expusieron a enfermedades frente a las que no tenían inmunidad. El 20% de los yanomami murió en sólo siete años.

Si los mineros que ahora trabajan ilegalmente en la tierra de los yanomami no son expulsados con carácter de urgencia, los indígenas se enfrentan a un riesgo similar de destrucción y muerte.

Por favor, escribe al presidente de Brasil y pídele que tome medidas urgentes para expulsar a los mineros.