Información de contexto

Sierra del Divisor

En las profundidades de la Amazonia hay una región conocida como Sierra del Divisor

Esta tierra única y biodiversa es el hogar de varios pueblos indígenas aislados.

Viven en una constante huida para salvar sus vidas de los madereros y narcotraficantes que han invadido su tierra. Otras amenazas como las exploraciones petrolíferas, las líneas de ferrocarril y carreteras podrían exterminarlos.

Ya existe un parque nacional en la zona, pero no es suficiente.

Los pueblos indígenas de la región se enfrentan a una catástrofe si no se actúa con rapidez.

Una tierra única y en peligro

Espectacular paisaje del Parque Nacional Sierra del Divisor en Perú.

Espectacular paisaje del Parque Nacional Sierra del Divisor en Perú.

© Diego Perez

“Los indígenas aislados son como nosotros antes de ser contactados por los misioneros. Se desplazan de sitio a sitio, y huyen cuando ven a un blanco. Cuando oyen que alguien se acerca esconden sus huellas con hojas y palos, igual que hacíamos nosotros. Pero yo sé que están ahí. Le puedo asegurar que están ahí.” Salomon Dunu, matsés

En 1959 misioneros forzaron el contacto con un grupo de isconahuas.
En 1959 misioneros forzaron el contacto con un grupo de isconahuas.
© Survival

En lo profundo de la Amazonia viven los indígenas aislados matsés e isconahuas. Su hogar, que se extiende por Perú y Brasil, se conoce como Sierra del Divisor.

Esta tierra única y de gran biodiversidad, que muchos conocen por sus colinas de forma cónica, es un bastión de especies endémicas y en peligro de extinción. No existe otra región igual en toda la Amazonia.

Pero este territorio está siendo invadido. Madereros, narcotraficantes y mineros han traído consigo violencia a los hogares de los indígenas, obligándoles a vivir a la carrera, en una huida constante.

Un engaño de la conservación medioambiental

La extraordinaria biodiversidad de esta región es una prueba de que los pueblos indígenas y tribales son los mejores guardianes de la naturaleza. Pero ni estos guardianes ni sus tierras están recibiendo la protección que tan desesperadamente necesitan.

En 2015 el Gobierno de Perú creó el Parque Nacional Sierra del Divisor. Aclamado como un gran defensor de la diversidad de la vida salvaje y de los pueblos indígenas, la realidad es que las vidas de los indígenas todavía peligran porque el Gobierno quiere abrir el área a la exploración petrolífera.

Esto es un engaño hecho en nombre de la conservación de la naturaleza. Y está perjudicando tanto a la propia conservación como a las personas más vulnerables de la región.

Petróleo: una amenaza que se cierne sobre la región

Los matsés contactados que viven en las cercanías se han opuesto enérgicamente a la exploración petrolífera.

Los matsés contactados que viven en las cercanías se han opuesto enérgicamente a la exploración petrolífera.
© Survival

“El petróleo destruirá el lugar donde nacieron nuestros ríos. ¿Qué ocurrirá con los peces? ¿Qué beberán los animales?” Matsés

La amenaza de la exploración petrolífera se cierne sobre el parque y sus gentes.

Esta zona es el hogar de indígenas matsés no contactados. Cualquier exploración petrolífera será devastadora para ellos.

En el proceso suelen utilizarse miles de explosiones subterráneas a lo largo de cientos de senderos abiertos en la selva para ubicar los yacimientos de petróleo.

Las explosiones ahuyentan a los animales, por lo que quedan pocos alimentos que cazar. Es probable que las pruebas de perforación también contaminen los ríos donde los matsés pescan y cazan.

Además, permite a las empresas dejar expuestas zonas remotas y establecer campamentos allí. Ello aumenta el riesgo de contacto y lleva a los indígenas aislados a huir.

La exploración petrolífera también afectará a los matsés contactados que viven en las cercanías.
La exploración petrolífera también afectará a los matsés contactados que viven en las cercanías.
<p>© Survival International</p>

En 2013, la empresa petrolera canadiense Pacific E&P comenzó su primera fase de exploración petrolífera a pesar de las extendidas protestas mundiales.

Los matsés contactados que viven en las proximidades, y que ya fueron sedentarizados por misioneros en la selva vecina, han denunciado la exploración petrolífera. Cualquier actividad petrolera les afectará tanto a ellos como a sus hermanos en aislamiento.

En 2017, Pacific E&P canceló su contrato. Pero la amenaza continúa.

El Gobierno peruano se ha negado a descartar más exploraciones petrolíferas, y pronto podría adjudicar concesiones a otra petrolera. Los indígenas en el interior, que han elegido permanecer aislados, no pueden luchar contra ello solos.

Carreteras y trenes

Para colmo se avecinan otras amenazas: se han propuesto dos líneas de transporte diferentes, una carretera y una línea ferroviaria, que recorrerían un trayecto entre Perú y Brasil y transcurrirían muy probablemente a través del parque nacional.

Estas rutas abrirían la región a todavía mayor tala, minería y tráfico de drogas, que potencialmente podrían aniquilar a los indígenas no contactados de la región.

Qué quiere Survival

El tiempo se agota.

Survival International está pidiendo al Gobierno peruano que proteja a sus pueblos indígenas aislados. Esto solo puede conseguirse si dejan de realizarse actividades comerciales en sus tierras.

Un parque nacional que permite la exploración petrolífera es un engaño. Y perjudica la conservación de la naturaleza. Proteger a los pueblos indígenas es la mejor forma de proteger el medioambiente. Estamos combatiendo estos abusos, por los pueblos indígenas, por la naturaleza y por toda la humanidad.

Exigimos al Gobierno de Perú que prohíba la exploración petrolífera en el parque y que proteja los límites de las tierras de los pueblos indígenas aislados.

Apremia a las autoridades peruanas a prohibir la exploración petrolera.