Organizaciones indígenas rechazan propuesta de forzar el contacto con indígenas aislados

Jakarewyj, una de las indígenas más recientemente contactadas, cayó gravemente enferma poco después de su primer contacto en diciembre de 2014 a pesar de que había equipos médicos en los alrededores.

Jakarewyj, una de las indígenas más recientemente contactadas, cayó gravemente enferma poco después de su primer contacto en diciembre de 2014 a pesar de que había equipos médicos en los alrededores.

© Survival International 2015

Organizaciones indígenas de toda Sudamérica han tachado de “peligrosa e ilegal” la propuesta de los antropólogos estadounidenses Kim Hill y Robert S. Walker de forzar el contacto con pueblos indígenas en aislamiento altamente vulnerables.

En una carta abierta, organizaciones indígenas de Brasil, Perú y Paraguay rebaten las afirmaciones de los antropólogos realizadas en una editorial de Science, según las cuales los pueblos indígenas en aislamiento son “inviables” y advierten que “este peligroso mito juega a favor de quienes desean invadir y explotar las tierras ancestrales de los pueblos indígenas y tribales.”

En su lugar, las organizaciones indígenas recalcan que las amenazas reales hacia los pueblos indígenas aislados son la violencia genocida, la invasión de sus tierras y el robo de sus recursos naturales, y las actitudes racistas predominantes.

Entre los signatarios se encuentran la Federación Nativa Aché de Paraguay (FENAP). En la editorial Kim Hill y Robert Walker se refieren al contacto con varias decenas de achés del norte como una “historia de éxito”, pero no mencionan el hecho de que 38% del total de la población ya había muerto como consecuencia del primer contacto. Los achés demandan ahora a Paraguay por este histórico genocidio.

Achés poco después de su primer contacto en 1971. Los achés de Paraguay han llevado al Gobierno ante los tribunales por el genocidio histórico que sufrieron tras su primer contacto. K. Hill y R. Walker mencionan una de estas misiones de contacto como una “historia de éxito”.

Achés poco después de su primer contacto en 1971. Los achés de Paraguay han llevado al Gobierno ante los tribunales por el genocidio histórico que sufrieron tras su primer contacto. K. Hill y R. Walker mencionan una de estas misiones de contacto como una “historia de éxito”.
© A. Kohmann/Survival

Con la carta las organizaciones indígenas se han unido a Survival International, el movimiento global por los derechos de los pueblos indígenas y tribales, en su condena a la propuesta de Hill y Walker, así como lo han hecho otros numerosos indígenas amazónicos que han manifestado su oposición al contacto forzado.

En julio de 2015 las organizaciones de indígenas amazónicos AIDESEP y FENAMAD publicaron un comunicado en el que declaraban rechazar “cualquier pretensión o acto, venga de quien venga, que busque imponer una forma de vida que nuestros hermanos en aislamiento y contacto inicial rechazan.”

Davi Kopenawa, chamán yanomami y líder de la asociación yanomami signataria, Hutukara, dijo: “El lugar donde los indígenas aislados viven, pescan, cazan y plantan debe ser protegido. El mundo entero debe saber que ellos están ahí en su selva y que las autoridades deben respetar su derecho a vivir ahí”. Los yanomamis están instando al Gobierno a que expulse a los buscadores ilegales de oro que ponen en peligro la vida de los yanomamis no contactados en su hogar de la selva.

Los pueblos indígenas aislados son las sociedades más vulnerables del planeta. Todos se enfrentan a una catástrofe a menos que su tierra sea protegida. En la carta, las organizaciones piden a Robert Walker y Kim Hill que “apoyen los derechos de los pueblos indígenas y tribales a permanecer en sus tierras sin la intrusión de foráneos.”

Notas:

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