Pueblos indígenas rechazan la postura de forzar el contacto con tribus aisladas

En Brasil habitan más pueblos indígenas aislados que en ningún otro país. Sabemos muy poco sobre ellos, pero se enfrentan a la aniquilación a menos que su derecho a decidir su propio futuro sea respetado.

En Brasil habitan más pueblos indígenas aislados que en ningún otro país. Sabemos muy poco sobre ellos, pero se enfrentan a la aniquilación a menos que su derecho a decidir su propio futuro sea respetado.

© BBC/FUNAI/Survival

Pueblos indígenas de América del Sur han denunciado la postura de los académicos norteamericanos Kim Hill y Robert Walker de forzar el contacto con pueblos indígenas aislados en la Amazonia, advirtiendo de las catastróficas consecuencias que dicho contacto podría ocasionar.

En declaraciones grabadas en un vídeo que forma parte del proyecto “Voz indígena” de Survival, indígenas guajajaras rechazaron por completo esta posición. Varios miembros de este pueblo indígena, conocidos como los "guardianes guajajaras”, han actuado para proteger a indígenas aislados awás en las inmediaciones ante la ausencia de un mayor apoyo gubernamental.

El líder de los guardianes, Olimpio Guajajara, declaró: “Nosotros estamos aquí (…) monitorizando la tierra y defendiendo a los indígenas aislados y a los guajajaras que viven aquí. ¿Por qué? Porque hay ciertas personas, algunos antropólogos de otros países, que quieren violar una vez más los derechos de los indígenas aislados de nuestro país.”

Y agregó: “Nosotros estamos al tanto de que algunos antropólogos quieren establecer un ‘contacto controlado’ con los indígenas aislados (…) Nosotros no vamos a dejar que esto pase. Porque eso sería otro genocidio dentro de un pueblo (…), de un grupo indígena que no quiere contacto.”

Vídeo: Olimpio Guajajara critica las propuestas de “contacto controlado” con pueblos indígenas aislados.

Los guajajaras son los últimos en rechazar esta postura que ya comparten otros muchos pueblos indígenas en América del Sur. Davi Kopenawa Yanomami, conocido como el “dalái lama de la selva”, ha realizado campaña durante muchos años por el derecho de los pueblos indígenas aislados a decidir su propio futuro después de presenciar los devastadores impactos del contacto sobre su pueblo yanomami en el siglo XX.

Los guajajaras mostraron su rechazo a la postura de forzar el contacto de Hill y Walker en un vídeo que grabaron con equipamiento proporcionado por Survival como parte del proyecto “Voz indígena”.

Los guajajaras mostraron su rechazo a la postura de forzar el contacto de Hill y Walker en un vídeo que grabaron con equipamiento proporcionado por Survival como parte del proyecto “Voz indígena”.

© Survival

Según la Constitución brasileña, todos los pueblos indígenas tienen derecho a su tierra, incluidos los pueblos indígenas aislados. En 1987 FUNAI, el departamento de asuntos indígenas del Gobierno de Brasil, adoptó una política de no establecer contacto con los pueblos indígenas aislados y de seguir demarcando sus territorios y fortaleciendo su protección.

Todos los pueblos indígenas aislados se enfrentan a una catástrofe a menos que su tierra sea protegida.

La política de no forzar el contacto con los pueblos indígenas en aislamiento cuenta con el apoyo de ONG brasileñas como CIMI, ISA o CTI, así como de Survival International.

Los pueblos indígenas aislados son los más vulnerables del planeta. Poblaciones enteras están siendo exterminadas por la violencia ejercida por los foráneos que les arrebatan sus tierras y recursos, y por enfermedades como la gripe y el sarampión frente a las que no tienen inmunidad.

El mes pasado, la campaña global de Survival para salvar a los últimos kawahivas, una tribu no contactada del estado de Mato Grosso, logró garantizar un territorio protegido para ellos.

El director de Survival International, Stephen Corry, declaró: “¿Cuándo comenzará la gente a escuchar a los pueblos indígenas sobre lo que quieren, en vez de prejuzgar lo que es mejor para ellos? La actitud de algunos académicos como Hill y Walker es peligrosa y neocolonial. Ese supuesto ‘contacto controlado’ podría ser devastador para los pueblos indígenas aislados y solo seguiría el juego a las mafias madereras y agroganaderas de América del Sur, que quieren robar las tierras de los pueblos indígenas y no se preocupan por los derechos humanos. Son los propios pueblos indígenas los que tienen que decidir sus relaciones con el resto del mundo, y no los académicos.”