Campamento de minería de oro en el río Uraricoera, agosto de 2019.

Campamento de minería de oro en el río Uraricoera, agosto de 2019.

© courtesy of CNES/Airbus DS, produced by Earthrise

Mineros de oro fuertemente armados han perpetrado una serie de ataques contra la comunidad yanomami de Palimiú, en el norte de la Amazonia.

La Asociación Yanomami Hutukara informó que el 16 de mayo quince barcos llenos de mineros abrieron fuego contra esta comunidad y les lanzaron botes de gas lacrimógeno. Los yanomamis afirman haber sufrido quemaduras en los ojos y ahogos con el gas.

El ataque se produce después de un asalto previo a la misma comunidad el 10 de mayo, cuando un yanomami y varios mineros resultaron heridos. Un yanomami grabó imágenes en las que se ve cómo los mineros abren fuego desde su embarcación contra un grupo de yanomamis en la orilla del río. Varias embarcaciones repletas de mineros siguieron disparando a los yanomamis durante los 30 minutos siguientes.

Durante el caos del ataque, muchos niños yanomamis huyeron a la selva para esconderse. Dos días después fueron hallados los cuerpos sin vida de dos niños de 1 y 5 años, flotando en el río donde se habían ahogado.

Ocho representantes yanomamis de Palimiú viajaron a Boa Vista, la capital del estado, para denunciar el ataque y exigir a las autoridades que lo investiguen. En una conferencia de prensa celebrada el 15 de mayo, expresaron su rabia por el abandono del Estado.

Timóteo Palimithëri declaró: “Estamos agotados y apenas podemos resistir. Por favor, es urgente, ¿no lo ven? La policía y la FUNAI tienen que mantenerse fuertes y atender nuestro sufrimiento… Si no hay [apoyo de] un ejército, una policía, muchos indígenas morirán”.

Una de las numerosas zonas de extracción ilegal de oro en el territorio de los yanomamis.

Una de las numerosas zonas de extracción ilegal de oro en el territorio de los yanomamis.

© FUNAI

En una carta dirigida a la policía, los líderes de la comunidad denunciaron los terribles impactos de las actividades mineras: “Los mineros del oro están aquí desde 2012, y hasta la fecha 578 yanomamis han muerto por envenenamiento. Sin embargo no se ha tomado ni una sola medida para detener esto. Están destruyendo nuestros ríos, contaminando el agua, los peces y todos los animales. Tenemos graves problemas de salud. Ahora ya no podemos bañarnos en el río y tanto adultos como niños perdemos el cabello a causa de los productos químicos tóxicos que vierten en sus aguas”.

Desde febrero, la comunidad de Palimiú ha pedido reiteradamente a las autoridades que expulsen a los mineros. Los ataques de los mineros de esta semana se produjeron, al parecer, en respuesta a la negativa de los yanomamis a dejarles recoger el combustible, los quads y el equipo que habían dejado allí para abastecer su mina ilegal río arriba.

Los mensajes de audio interceptados de mineros hacen referencia a una banda armada que opera en la región.

A menos que las autoridades adopten medidas decisivas de inmediato, es probable que las bandas criminales y los narcotraficantes lleven a cabo más ataques violentos. El año pasado los mineros asesinaron a dos yanomamis.

Se calcula que hay unos 20.000 mineros de oro trabajando ilegalmente en el Territorio Yanomami.

Aumentan los temores por la seguridad de las comunidades yanomamis no contactadas, una de las cuales se encuentra en una región donde operan los mineros: al parecer, en 2018 estos atacaron su comunidad.

Una niña yanomami muy desnutrida que padece malaria, neumonía y deshidratación.

Una niña yanomami muy desnutrida que padece malaria, neumonía y deshidratación.

© Divulgaçao/FolhaSP

Los yanomamis están inmersos en una crisis humanitaria, que ya registra altos índices de malaria (en 2020 el departamento de salud indígena registró 20.000 casos) y de COVID-19, una combinación letal que está devastando su salud y su capacidad de alimentarse.

La desoladora imagen de una niña yanomami tomada el pasado 17 de abril, gravemente desnutrida que sufre malaria, neumonía y deshidratación, refleja la situación trágica que afrontan.

Las políticas genocidas y la negligencia criminal del Gobierno están matando a los yanomamis y a otros pueblos indígenas de Brasil.

Por favor, apoyen el llamamiento de los yanomamis y firmen también esta petición.