Kenia - Verra certifica por segunda vez un controvertido proyecto de créditos de carbono. Survival International responde
29 junio 2026
© Beckwith & FisherHace unos días, el organismo certificador de créditos de carbono Verra reactivó por segunda vez un polémico proyecto de compensación de carbono en Kenia liderado por Northern Rangelands Trust (NRT), a pesar de una sentencia judicial en 2025 que determinó que dos de las mayores áreas de conservación creadas por NRT se habían establecido de forma inconstitucional.
Una de ellas, Biliqo Bulesa, aporta aproximadamente el 20 % de los créditos de carbono del proyecto. La sentencia podría aplicarse potencialmente a la mitad de las demás áreas de conservación implicadas.
A pesar de que la sentencia ha planteado un enorme interrogante sobre toda la operación de la NRT, la semana pasada Verra decidió certificar por segunda vez el proyecto en su totalidad, más de dos millones de hectáreas, basándose en un procedimiento de “ratificación” llevado a cabo en una sola comunidad, sin ni siquiera esperar el resultado definitivo del proceso judicial, que NRT ha recurrido y que sigue en curso. Esto no solo es un sinsentido, sino que también supone un grave peligro para los derechos de los pueblos indígenas en todo el mundo.
El supuesto proceso de “ratificación” afirma haber obtenido el consentimiento libre, previo e informado de las comunidades (CLPI). Pero dicho consentimiento debe obtenerse antes de poner en marcha un proyecto, no 14 años después, y menos aún cuando existe una sentencia judicial que establece que todo se ha basado en apropiaciones ilegales de tierras.
NRT y Verra no están simplemente subsanando un error administrativo; están tratando de legitimar retroactivamente un proyecto que nunca debería haber existido.
¿Qué ocurrirá si otras comunidades siguen negándose? ¿Cancelará Verra el proyecto de una vez, o seguirá buscando nuevas fórmulas para obtener el “sí”?
Este es el verdadero escándalo: según las normas de Verra, es posible vender créditos de carbono derivados de violaciones de los derechos de los pueblos indígenas según el derecho internacional, permitir que empresas como Meta y Netflix los compren y los intercambien durante años y, una vez descubiertos, limitarse a regularizar la situación con carácter retroactivo y seguir como si nada hubiera pasado.
Esto no es integridad, es impunidad. Y es una advertencia para cualquier empresa que siga comprando créditos de Verra, sea donde sea: si esto es lo que significa “cumplimiento”, entonces todo el sistema no es más que una forma de avalar el greenwashing de los abusos cometidos contra los pueblos indígenas.
En estos momentos, el proyecto se encuentra en fase de reestructuración para intentar ajustarlo a la legislación de Kenia, lo que plantea interrogantes sobre cómo se autorizó en el marco del sistema de Verra y cómo pudo emitir millones de créditos a pesar de infringir claramente las leyes del país, y para obtener el consentimiento libre, previo e informado de las comunidades. Survival ha sabido que algunas comunidades se oponen firmemente a este proceso, y la cuestión está lejos de haberse zanjado. La decisión de Verra de reactivar el proyecto se ha adelantado por completo a este proceso.



