Canadá se adhiere a la Declaración de la ONU sobre pueblos indígenas

Niños innu.
Niños innu.
© Serge Jauvin/Survival

Canadá se ha adherido a la Declaración de Naciones Unidas sobre pueblos indígenas tres años después de que fuera aprobada por la Asamblea General.

En un comunicado emitido el pasado viernes, el departamento canadiense de Asuntos Indios y del Norte dijo: “El Gobierno de Canadá quiere reconocer a los hombres y mujeres aborígenes que jugaron un importante papel en el desarrollo de esta Declaración”.

“Al adherirse a la Declaración, Canadá reafirma su compromiso con la construcción de una relación positiva y productiva con las Primeras Naciones y los pueblos inuit y métis para mejorar el bienestar de los canadienses aborígenes, basada en nuestra historia común, el respeto y el deseo de seguir avanzando juntos”.

Los pueblos indígenas de Canadá han dado la bienvenida a la noticia, que esperaban desde hacía mucho. Sin embargo, la organización indígena nacional de Canadá, la Asamblea de Primeras Naciones, expresó su preocupación con respecto a la afirmación, por parte del Gobierno, de que “la Declaración es un documento que no es legalmente vinculante y que no refleja la legislación internacional tradicional ni cambia las leyes canadienses”.

El jefe de la Asamblea de Primeras Naciones, Shawn A-in-chut Atleo declaró: “Hoy se produce un cambio importante en nuestra relación y ahora comienza el trabajo de verdad… La adhesión a la Declaración es la oportunidad para mirar hacia el futuro y re-establecer la relación entre las Primeras Naciones y la Corona para que sea consistente con los Tratados y otros acuerdos con las Primeras Naciones sobre los que se construyó este país”.

La Asamblea General de la ONU adoptó formalmente la Declaración en 2007 a pesar de la oposición de Canadá, Australia, Nueva Zelanda y Estados Unidos. De los cuatro países, EE.UU. es el único que sigue oponiéndose a la Declaración.

Aunque la Declaración es un paso importante en el reconocimiento de los derechos indígenas y tribales, no es legalmente vinculante. Survival desarrolla una campaña para que todos los estados ratifiquen la única legislación vinculante para los pueblos indígenas, el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo.