Excavadoras invaden tierra de indígenas aislados
Los indígenas ayoreo-totobiegosode viven en el Chaco, una enorme extensión de monte que se extiende desde Paraguay hasta Bolivia y Argentina.
Su territorio ha sido adquirido por especuladores y terratenientes, y está siendo talado con rapidez.
En la actualidad, casi toda la tierra de los ayoreo está en manos de terratenientes que contratan a equipos de trabajadores para talar el bosque de madera valiosa y así poder introducir ganado. Muchos de estos terratenientes son menonitas, pero la mayor parte de la tierra de los ayoreo ha sido comprada por paraguayos ricos y, especialmente, por empresas ganaderas brasileñas.

© GAT/ Survival
Los indígenas piden la titularidad territorial sólo sobre una porción de su territorio. Sin su bosque no pueden alimentarse ni subsistir, y están muy preocupados por sus familiares no contactados que aún viven allí.
En virtud de la legislación paraguaya, el área reclamada debería haber quedado bajo titularidad indígena hace años, ya que tanto ésta, como la Constitución del país, reconocen el derecho de los indígenas a la titularidad sobre sus tierras tradicionales.
Pero los poderosos terratenientes han bloqueado la legislación en repetidas ocasiones y ya han excavado ilegalmente parte del bosque. Los totobiegosode aislados no tendrán donde esconderse.
Dos fincas privadas situadas en el corazón de su territorio son cruciales para la supervivencia de los totobiegosode. Una de ellas es propiedad de una empresa llamada Jaguarete Pora, y pretende talar todo “su” bosque lo antes posible. Los indígenas quieren protegerlo desesperadamente.