India - Los duques de Cambridge visitaron la polémica reserva de tigres donde se dispara a matar

Decenas de personas han sido disparadas a plena vista en el Parque Nacional de Kaziranga en los últimos años. Los guardaparques gozan de inmunidad frente a procesamientos judiciales.

Decenas de personas han sido disparadas a plena vista en el Parque Nacional de Kaziranga en los últimos años. Los guardaparques gozan de inmunidad frente a procesamientos judiciales.
© Survival

Durante su visita oficial a la India esta semana, los duques de Cambridge visitaron el parque nacional y reserva de tigres de Kaziranga, foco de polémica por su brutal política de disparar a matar que en tan solo nueve años se ha llevado por delante las vidas de 62 personas.

El Parque Nacional de Kaziranga, en el estado de Assam, tiene mala fama en todo el país por sus ejecuciones extrajudiciales. Guardaparques armados ejecutan sumariamente a cualquier sospechoso de caza furtiva y supuestamente ofrecen recompensas en efectivo a la población local por informar sobre sospechosos de furtivismo. Los guardaparques gozan de inmunidad frente a procesamientos judiciales.

La política de disparar a matar ha recibido las críticas de organizaciones conservacionistas por fomentar la violencia en lugar de combatir con eficacia las redes criminales existentes tras la caza furtiva. Esta política fue implementada por el exdirector del Parque, Bishan Singh Bonal, que ahora dirige la Autoridad Nacional de Conservación del Tigre en la India.

Survival International contactó con el príncipe Guillermo, patrono de varias organizaciones conservacionistas, instándolo a plantear a las autoridades de la India las preocupaciones de los indígenas sobre las políticas de mano dura en materia de conservación de la naturaleza.

Según declaraciones del destacado activista Gladson Dungdung: “Si el príncipe visita esta reserva de tigres, pienso que si ama a los tigres también debería amar a los adivasis [pueblos tribales de la India], porque no puedes elegir entre unos y otros; la fauna, la selva y los adivasis coexisten, así que tienes que amarlos a todos juntos. Si quieres proteger una reserva para tigres, también tienes que proteger a los adivasis y a la selva, solo entonces podrán existir, de otro modo si los adivasis no están allí, tampoco encontrarás tigres.”

En otras zonas de la India, hay pueblos indígenas que están siendo ilegalmente expulsados de sus tierras ancestrales en nombre de la conservación del tigre. Se enfrentan a arrestos y palizas mientras el turismo de masas es bienvenido.

Bhardhan Singh fue brutalmente golpeado por guardas forestales en la Reserva de Tigres de Kanha, lugar de inspiración de El libro de la selva. Por todo el mundo, los pueblos indígenas se ven, cada vez más, atrapados en la política de militarización de la vida salvaje.

Bhardhan Singh fue brutalmente golpeado por guardas forestales en la Reserva de Tigres de Kanha, lugar de inspiración de El libro de la selva. Por todo el mundo, los pueblos indígenas se ven, cada vez más, atrapados en la política de militarización de la vida salvaje.
© Survival

Los pueblos indígenas son los mejores conservacionistas y guardianes del mundo natural. Perseguir a los indígenas desvía la atención y evita que se actúe contra contra los verdaderos furtivos: bandas criminales que comercian en los mercados internacionales. Como “ojos y oídos” de la selva que son, los pueblos indígenas están en mejor posición de prevenir, capturar y denunciar a los cazadores furtivos.

Según declaró el director de Survival, Stephen Corry: “Esta es la ocasión perfecta para que el príncipe Guillermo se pronuncie en contra de las ejecuciones sumarias que se llevan a cabo en nombre de la conservación. Los asesinatos extrajudiciales no deberían tener cabida en la conservación hoy en día. ¿Por qué las grandes organizaciones conservacionistas no están condenando firmemente este tipo de atrocidad irreflexiva? En vez de ello, apoyan políticas conservacionistas antindígenas que juegan a favor de los mafiosos que controlan los círculos internacionales de la caza furtiva. Perseguir a los indígenas desvía la atención y evita que se actúe contra los verdaderos furtivos. Daña la conservación de la naturaleza.”