Con más de un centenar de casos contra él en los tribunales, José Riva ha sido calificado como el “político más corrupto de Brasil”.

Con más de un centenar de casos contra él en los tribunales, José Riva ha sido calificado como el “político más corrupto de Brasil”.

© Local media

Recientemente la campaña de Survival para proteger a los últimos kawahivas lograba un enorme éxito al conseguir el reconocimiento de sus derechos territoriales. Pero la reciente puesta en libertad del denominado “político más corrupto de Brasil” se suma a las amenazas que afronta esta vulnerable tribu aislada de la Amazonia.

José Riva, exdiputado estatal y presidente de la asamblea del estado de Mato Grosso, salió de prisión a principios de abril. Riva posee una hacienda dentro del territorio kawahiva, llamado Río Pardo, y su liberación dispara los temores de que maniobre para adquirir más tierra dentro del mismo.

El exdiputado fue detenido el pasado mes de octubre como parte de la “Operación Metástase”, una investigación policial sobre corrupción y malversación de fondos estatales. Con más de un centenar de casos contra él en los tribunales, José Riva ha sido calificado como el “político más corrupto de Brasil”. También ha sido acusado de aprobar licencias fraudulentas para deforestar las selvas de Mato Grosso. En los últimos cinco meses de 2015 Mato Grosso fue el único estado amazónico de Brasil donde la tala de árboles aumentó; lo hizo en un 15%.

Los kawahivas son uno de los pueblos más vulnerables del planeta. Están amenazados por la violencia de los foráneos que les roban sus tierras y recursos, y por enfermedades como el sarampión y la gripe frente a las que no tienen inmunidad.

Los kawahivas son uno de los pueblos más vulnerables del planeta. Están amenazados por la violencia de los foráneos que les roban sus tierras y recursos, y por enfermedades como el sarampión y la gripe frente a las que no tienen inmunidad.

© FUNAI

Territorios indígenas que contienen algunas de las últimas franjas de selva se encuentran bajo una enorme presión por parte de madereros y colonos. En marzo, el Ministerio de Medioambiente brasileño impuso una multa de 372.323 € (424.000 USD) a los invasores por explotar ilegalmente 5.000 hectáreas de la tierra manoki en Mato Grosso.

A principios de abril, un informe del secretariado estatal de medioambiente (SEMA) reveló que 13 territorios indígenas (incluidos los de los aislados kawahivas y piripkuras) tienen propiedades rurales registradas dentro de sus límites. Solo la tierra perteneciente a la tribu manoki alberga 54 propiedades rurales registradas en su interior.

SEMA dice que estos títulos son inválidos y que notificará a los propietarios que los títulos territoriales han sido cancelados.

A raíz de la orden ministerial de demarcación de Río Pardo, Survival está haciendo campaña para que FUNAI demarque físicamente la tierra de los kawahivas y la proteja como una cuestión de máxima urgencia.