Se devuelve su sangre a indígenas amazónicos

Grupo de indígenas yanomami en la selva en Demini, Brasil.
Grupo de indígenas yanomami en la selva en Demini, Brasil.
© Fiona Watson/Survival

Centros de investigación en Estados Unidos devolverán miles de muestras de sangre de indígenas yanomami a su pueblo.

Cinco centros de investigación que han conservado sangre yanomami congelada durante décadas han aceptado una propuesta del Gobierno brasileño para que dicha sangre sea devuelta a los yanomami.

Esto supone un punto de inflexión en el acalorado debate internacional que genetistas, antropólogos e indígenas yanomami protagonizan desde hace más de cuarenta años.

Según declaraciones del chamán y portavoz yanomami, Davi Kopenawa: “Estoy muy feliz de que el hombre blanco haya entendido por fin la importancia de devolver la sangre”.

Investigadores norteamericanos extrajeron la sangre a miles de indígenas en 1967 para investigación biomédica, sin su consentimiento informado.

Líderes yanomami llevan desde entonces pidiendo que se les devuelva, puesto que para ellos conservar la sangre de una persona muerta es algo impensable.

Cuando un indígena yanomami muere su cuerpo es cremado y no guardan ningún resto físico ni posesiones personales del muerto. Esta es la forma en que los yanomami dejan este mundo y separan el mundo de los vivos del mundo de los muertos.

Davi Kopenawa asegura que los científicos no especificaron cómo sería utilizada la sangre cuando tomaron las muestras: “Nadie imaginaba que fueran a conservar la sangre en sus congeladores… La ciencia no es un dios que sabe lo que es mejor para todos. Somos nosotros los yanomami los que sabemos si la investigación es o no es buena para nuestra gente”.

Añadió que los yanomami echarían la sangre al río tras su retorno a la Amazonia. Dijo: “Vamos a devolver la sangre de nuestros antepasados a las aguas… porque nuestro Creador, Omame, encontró a su mujer, nuestra madre, en el río”.

Aún se desconoce la fecha exacta de la devolución de la sangre.

Mientras tanto, las autoridades venezolanas siguen investigando la muerte de indígenas yanomami, que se cree pudo haber sido causada por los buscadores de oro ilegales.

Según parece, tres niños yanomami murieron después de sangrar por la nariz y por la boca tras ingerir alimentos preparados con agua de un río. Poco después, dos mujeres yanomami murieron tras el parto, junto con sus bebés recién nacidos.

Un líder de la comunidad murió después de recibir una inyección de los buscadores de oro, y su hijo desapareció tras visitar a los buscadores después de la muerte de su padre.

A principios de este mes, el ejército brasileño arrestó a once personas sospechosas de practicar la minería ilegal en territorio yanomami, ceca de la frontera entre Brasil y Venezuela, donde miles de mineros trabajan ilegalmente.

Survival International ha presentado quejas ante las autoridades venezolanas y brasileñas, pidiendo que retiren a todos los mineros ilegales del territorio yanomami.